A través de un decreto, desplazó el aumento de la alícuota para 2023

El Gobierno decidió postergar el aumento del impuesto a los combustibles líquidos para frenar la suba de precios. A través del Decreto 864/2022, el Ejecutivo desplazó el incremento para abril de 2023.
Desde Casa Rosada señalaron que se trata de un impuesto al consumo que afecta a los combustibles y es altamente inelástica. “Las variaciones en los impuestos se trasladan en forma prácticamente directa a los precios finales”, sostuvo el Ejecutivo.
Por este motivo, el Gobierno busca asegurar una estabilización y una adecuada evolución de los precios. “Resulta razonable, para la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil, postergar hasta el 1 de abril del año 2023 los efectos de los incrementos en los montos de los impuestos establecidos”, señaló el decreto.
Esta medida se da en el marco de la participación de las petroleras en el programa Precios Justos. En este acuerdo, YPF, Shell, Axion y Puma acordaron un aumento del 4 % durante los próximos meses.
Para el ministro de Economía, Sergio Massa, este insumo es central en la vida económica argentina. Entiende que tiene un impacto directo en el día a día de la gente, la producción y el agro.
En este sentido, el transporte de carga es uno de los principales afectados por el incremento del precio de los combustibles. Según el índice de costos de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac), este insumo junto a los recursos humanos y los neumáticos fueron los que más crecieron en los últimos meses.
