El trigo pierde atractivo: qué está pasando con la rentabilidad.

El aumento de costos por la guerra recorta la rentabilidad del trigo. Fertilizantes, gasoil y fletes presionan al productor y generan dudas sobre la siembra.

El 20 de abril de 2026, un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario reveló que el margen neto del trigo cayó hasta un 54% en campo alquilado y 43% en campo propio, producto del impacto de la guerra en los precios del petróleo y los insumos. Este escenario es clave porque pone en duda la intención de siembra y la rentabilidad del cereal en la campaña 2026/27, afectando directamente al corazón del agronegocio argentino.

La suba del precio del gasoil generó un efecto dominó sobre fertilizantes, labores de siembra directa, pulverización y logística, componentes centrales de la estructura de costos. En este contexto, el productor enfrenta una ecuación más ajustada, donde el precio de los granos no logra compensar el aumento de los insumos.

La siembra de trigo en la zona núcleo enfrenta un escenario de costos crecientes, donde la decisión de implantar el cultivo exige mayor precisión en la planificación.

La siembra de trigo en la zona núcleo enfrenta un escenario de costos crecientes, donde la decisión de implantar el cultivo exige mayor precisión en la planificación.

Según el análisis técnico, el margen neto en campo alquilado pasó de valores cercanos a equilibrio a niveles críticos, mientras que en campo propio aún se mantiene positivo, pero con una fuerte contracción. Esta situación abre interrogantes sobre menor área sembrada, menor tecnificación o una combinación de ambas, lo que impactaría en la producción nacional.

Números ajustados y decisiones estratégicas en el campo

A continuación, se presentan los márgenes actualizados para trigo en zona núcleo:

Agricultura
Bioestimulantes: qué beneficios reales ven productores de EE.UU. y América Latina

Bioestimulantes: qué beneficios reales ven productores de EE.UU. y América Latina

 

Concepto feb-26 mar-26 abr-26
Precio cosecha (US$/qq) 20,05 21,60 21,55
Rinde (qq/ha) 40 40 40
Ingreso Bruto (US$/ha) 802 864 862
Insumos 298 341 376
Siembra + Pulverización 82 85 89
Cosecha 68 73 73
Flete corto y largo 132 130 147
Seguro 18 19 19
Comercialización 22 22 22
Estructura 29 29 29
Subtotal Costos (US$/ha) 648 699 756
Margen Bruto Campo Propio 154 165 106
Impuestos campo propio 56 60 45
Margen Neto Campo Propio (US$/ha) 98 106 61
Alquiler (valor en qq/ha) 242 245 234
Margen Bruto Campo Alquilado -87 -79 -128
Impuestos campo alquilado 9 10 11
Margen Neto Campo Alquilado (US$/ha) -97 -90 -138

 

El deterioro es claro: los costos crecieron más rápido que los ingresos, especialmente en fertilización y fletes. De hecho, se necesitan actualmente 4,3 toneladas de trigo para adquirir una tonelada de urea, cuando meses atrás eran 2,7 toneladas, lo que refleja un fuerte deterioro en la relación insumo-producto.

A pesar de este escenario, la mejora en las cotizaciones a cosecha permitió amortiguar parcialmente la caída respecto a febrero, aunque la tendencia sigue siendo negativa en términos de rentabilidad.

El doble cultivo, una alternativa bajo presión

En paralelo, el planteo de trigo/soja de segunda muestra una mejor performance relativa, aunque también con márgenes en retroceso:

 

Concepto feb-26 mar-26 abr-26
Ingreso Bruto (US$/ha) 1.964 2.054 2.035
Insumos 505 548 591
Siembra + Pulverización 155 162 170
Cosecha 167 175 173
Flete corto y largo 247 243 275
Seguro 38 40 40
Comercialización 45 46 46
Estructura 57 57 59
Subtotal Costos (US$/ha) 1.215 1.271 1.353
Margen Bruto Campo Propio 749 783 682
Impuestos campo propio 223 232 207
Margen Neto Campo Propio (US$/ha) 526 531 475
Alquiler (valor en US$/ha) 604 611 584
Margen Bruto Campo Alquilado 145 172 98
Impuestos campo alquilado 86 93 86
Margen Neto Campo Alquilado (US$/ha) 59 79 13

 

Si bien el doble cultivo permite diluir costos y mejorar el flujo de ingresos, la caída es significativa: el margen neto en campo alquilado se redujo hasta 13 US$/ha, un nivel que pone en riesgo la sostenibilidad del planteo.

La recarga de humedad en los perfiles del suelo impulsa el desarrollo del trigo, un factor clave que podría compensar parte de la presión sobre los márgenes.
 

La recarga de humedad en los perfiles del suelo impulsa el desarrollo del trigo, un factor clave que podría compensar parte de la presión sobre los márgenes.

En este escenario, el productor argentino enfrenta una decisión compleja. Por un lado, existen factores positivos como la recarga de perfiles hídricos y la posible llegada de un evento El Niño, lo que podría favorecer los rindes. Por otro, el contexto económico presenta alta volatilidad, presión de costos y menor previsibilidad.

 

La dinámica del mercado internacional, sumada a variables locales como retenciones, tipo de cambio y acceso al crédito agropecuario, será determinante para definir la superficie final. En este marco, el trigo vuelve a quedar en el centro del debate sobre rentabilidad, sustentabilidad y estrategia productiva en el campo argentino.

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