Alquilaban campos, producían verduras y los usaban para ocultar cocaína: la investigación arrancó cuando un perro encontró 30 kilos de droga en un cargamento de berenjenas

La investigación detectó una organización que arrendaba fincas en Salta para producir hortalizas como pantalla; la droga se movía oculta en cargas y también se acopiaba en los propios campos

Alquilaban campos, producían verduras y los usaban para ocultar cocaína: la investigación arrancó cuando un perro encontró 30 kilos de droga en un cargamento de berenjenas

La investigación se desarrolló en la zona de Orán, en Salta, donde una organización montó un esquema que combinaba producción hortícola con acopio y traslado de cocaína.

Todo comenzó a principios de año, cuando en un control con el perro «Orfeo» se detectaron 30 kilos de droga escondidos en un cargamento de berenjenas. A partir de ahí, la causa avanzó y permitió reconstruir un entramado más grande.

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Según se pudo establecer, los responsables alquilaban fincas en Colonia Santa Rosa, al noreste de la provincia de Salta, y cultivaban tomates y otras verduras. La actividad era real, pero funcionaba como pantalla.

Con el avance de la investigación, se realizaron allanamientos en distintos predios rurales. En uno de ellos, encontraron más de 170 kilos de cocaína enterrados dentro del campo, ocultos entre la vegetación.

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La logística combinaba varios puntos. Por un lado, el uso de campos arrendados como lugar de acopio. Por otro, el traslado de la droga mezclada con cargas de verduras, aprovechando el flujo habitual de la producción. Además, se detectó que utilizaban camionetas y maquinaria agrícola para moverse entre fincas, simulando tareas productivas.

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Por el caso fueron imputados dos hermanos señalados como jefes de la organización y un tercer integrante. La justicia los acusó por almacenamiento y transporte de estupefacientes agravado por la participación de varias personas.

El juez interviniente ordenó la prisión preventiva por 90 días mientras avanza la investigación, que tiene un plazo de cuatro meses para profundizar medidas como el análisis de teléfonos y otros elementos secuestrados.

La causa se desprende de un operativo previo en el que ya habían sido detenidas otras cinco personas vinculadas al mismo esquema.

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