Un informe del INTA revela márgenes ajustados en trigo y cebada. Costos altos y precios inciertos ponen en jaque la rentabilidad del campo.
El INTA Bordenave difundió en abril de 2026 un informe técnico sobre los márgenes de la campaña fina 2026/2027 en el sudoeste bonaerense, donde analiza los cultivos de trigo y cebada bajo distintos esquemas productivos. El estudio resulta clave porque expone cómo la combinación de costos elevados, precios proyectados y rindes esperados condiciona la rentabilidad del productor, en un contexto de alta incertidumbre para el agronegocio argentino.
El documento pone el foco en sistemas de siembra directa y convencional, incorporando costos reales de insumos, labores y comercialización. La conclusión central es que, si bien existen márgenes positivos, estos son frágiles y altamente dependientes del rinde y del precio de los granos, lo que obliga a una gestión productiva más precisa y tecnificada en el campo.

En trigo bajo siembra directa, con un precio de referencia de 225 US$/tn y un rinde de 3 tn/ha, el margen bruto estimado es de 117 US$/ha, con costos directos de 558 US$/ha. Este escenario marca una rentabilidad ajustada, donde el productor necesita alcanzar al menos 24 qq/ha para cubrir costos, lo que incrementa el riesgo en zonas con variabilidad climática.
| Variable | Valor | Interpretación |
|---|---|---|
| Costos directos | 558 US$/ha | Nivel elevado |
| Margen bruto | 117 US$/ha | Rentabilidad ajustada |
| Rinde de equilibrio | 24 qq/ha | Punto crítico |
En cebada, con un precio de 205 US$/tn y un rinde de 3,5 tn/ha, el margen bruto proyectado asciende a 144 US$/ha, con costos directos de 574 US$/ha. Si bien presenta un mejor retorno por dólar invertido, también exige un mayor nivel de productividad, con un punto de equilibrio cercano a los 27 qq/ha.
| Variable | Valor | Interpretación |
|---|---|---|
| Costos directos | 574 US$/ha | Mayor presión de costos |
| Margen bruto | 144 US$/ha | Leve ventaja sobre trigo |
| Rinde de equilibrio | 27 qq/ha | Alta exigencia productiva |
En ambos cultivos, el informe deja en claro que la eficiencia productiva y la estabilidad del rinde son determinantes para la rentabilidad, especialmente en regiones con limitaciones hídricas y climáticas.

Uno de los puntos más relevantes del informe es la evolución de los costos directos por hectárea, que se mantienen en niveles históricamente altos. En trigo, los costos pasaron de 461 US$/ha en 2021/22 a 626 US$/ha en 2022/23, para luego estabilizarse en 558 US$/ha en 2026/27, lo que evidencia un nuevo piso estructural de costos.

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| Campaña | Costos trigo (US$/ha) | Tendencia |
|---|---|---|
| 2021/22 | 461 | Base |
| 2022/23 | 626 | Pico histórico |
| 2025/26 | 490 | Ajuste |
| 2026/27 | 558 | Nivel elevado |
En cebada, la tendencia es similar, con costos que oscilaron entre 491 y 661 US$/ha, ubicándose actualmente en 574 US$/ha, lo que confirma una presión sostenida sobre los márgenes agrícolas.
| Campaña | Costos cebada (US$/ha) | Tendencia |
|---|---|---|
| 2021/22 | 491 | Base |
| 2022/23 | 661 | Máximo |
| 2025/26 | 507 | Baja |
| 2026/27 | 574 | Rebote |
El análisis de sensibilidad muestra que el rinde es la variable más determinante. En trigo, una caída a 2 tn/ha genera pérdidas de 83 US$/ha, mientras que un aumento a 4 tn/ha eleva el margen a 316 US$/ha, reflejando una alta volatilidad económica.
| Escenario trigo | Margen (US$/ha) | Resultado |
|---|---|---|
| 2 tn/ha | -83 | Pérdida |
| 3 tn/ha | 117 | Ajustado |
| 4 tn/ha | 316 | Rentable |
En cebada ocurre un comportamiento similar: con 2,5 tn/ha el resultado es negativo, mientras que con 4,5 tn/ha el margen supera los 300 US$/ha, consolidando la importancia de la productividad como factor clave.
| Escenario cebada | Margen (US$/ha) | Resultado |
|---|---|---|
| 2,5 tn/ha | -37 | Negativo |
| 3,5 tn/ha | 144 | Moderado |
| 4,5 tn/ha | 325 | Alto |
El planteo técnico incluye un uso intensivo de fertilizantes, agroquímicos y semillas fiscalizadas, lo que refleja un sistema de alta tecnificación. En este contexto, la incorporación de agricultura de precisión, monitoreo satelital y ajuste fino en la fertilización se vuelve clave para optimizar el uso de insumos y mejorar los rindes.
La siembra directa, ampliamente adoptada en Argentina, continúa siendo una herramienta fundamental para la sustentabilidad del sistema, aunque exige una planificación agronómica precisa para sostener resultados económicos positivos.
De cara a la campaña fina 2026/27, el escenario combina riesgos y oportunidades. La volatilidad del precio de los granos, el impacto del cambio climático y la presión de costos en dólares obligan a una estrategia integral de manejo y comercialización.
Al mismo tiempo, la demanda global de cereales y las oportunidades de exportación abren una ventana para capturar valor, siempre que se logren niveles de productividad competitivos. En este contexto, el acceso al crédito agropecuario, la mejora en la logística y el fortalecimiento de la cadena de valor serán determinantes.

El informe del INTA confirma que la campaña fina 2026/27 se desarrollará en un escenario de márgenes estrechos, donde la rentabilidad dependerá casi exclusivamente del rinde y del precio. La producción de trigo y cebada enfrenta un contexto donde cada decisión técnica impacta directamente en el resultado económico.
En este marco, el productor deberá profundizar la tecnificación, la eficiencia en el uso de insumos y la gestión del riesgo, con el objetivo de sostener la rentabilidad, la competitividad y la sustentabilidad del sistema agrícola argentino en un entorno cada vez más desafiante.

