La mejora en la cosecha de soja y maíz, junto a la suba internacional de precios, impulsa una mayor liquidación de divisas del agro en 2026.
El campo argentino liquidará unos US$ 36.100 millones durante 2026, según una nueva estimación de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) difundida este domingo 18 de mayo. El dato representa un aumento de US$ 800 millones respecto de la previsión realizada en abril y se explica por una combinación clave para la economía argentina: mayor producción agrícola y mejores precios internacionales. La noticia cobra relevancia porque el ingreso de divisas del agro resulta central para fortalecer las reservas, sostener el nivel de actividad y aliviar la tensión cambiaria del Gobierno.
La mejora en las perspectivas llega luego de semanas marcadas por un avance más firme de la cosecha y una recuperación parcial de los valores internacionales de los granos. En ese contexto, el complejo agroexportador vuelve a posicionarse como el principal generador de dólares de la economía argentina.

La Bolsa de Rosario elevó las previsiones para soja y maíz
La BCR ajustó al alza las estimaciones de producción para la campaña 2025/26. En soja, la proyección se ubicó en 50 millones de toneladas, mientras que el maíz alcanzaría las 68 millones de toneladas. Este incremento en la oferta impactará directamente sobre las exportaciones de harina, pellets y aceite de soja, además de potenciar los embarques de maíz.
Según detalló el informe, las exportaciones del cereal crecerían en 500.000 toneladas, consolidando una campaña con fuerte peso para la balanza comercial argentina. A esto se suma un escenario internacional con precios algo superiores a los registrados hace apenas un mes, lo que mejoró las perspectivas de rentabilidad para productores y exportadores.
La entidad rosarina señaló que la nueva estimación contempla tanto las operaciones realizadas en el Mercado Libre de Cambios (MLC) como las canalizadas a través del Contado con Liquidación (CCL), un esquema utilizado por parte del sector exportador para liquidar divisas.
El agro ya aportó más de US$ 8.500 millones en 2026
Durante el primer cuatrimestre del año, el complejo agroindustrial liquidó aproximadamente US$ 8.516 millones, aunque el ritmo estuvo por debajo del registrado en igual período de 2025. Desde la BCR explicaron que este comportamiento respondió, principalmente, al impacto que tuvo la eliminación temporaria de retenciones aplicada en septiembre pasado, además del lento avance de la cosecha durante abril.

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Sin embargo, el escenario comenzó a cambiar en mayo. La mejora climática, el avance de las labores de recolección y una suba en los precios ofrecidos aceleraron la comercialización de soja, generando un mayor flujo de ventas por parte de los productores.
«El buen avance en las labores de recolección de soja junto con una mejora en los precios ofrecidos aceleró la comercialización», destacó la entidad en su reporte.

La expectativa oficial es que el ingreso de dólares del agro permita sostener el equilibrio cambiario y reforzar las reservas del Banco Central en un año atravesado por desafíos económicos y financieros. En este escenario, la cadena agroindustrial vuelve a convertirse en un actor decisivo para la estabilidad macroeconómica argentina.
Además del impacto sobre el mercado cambiario, la mejora en la campaña agrícola también genera expectativas positivas sobre la actividad económica en el interior productivo. La recuperación de los rindes, el movimiento logístico y la mayor comercialización de granos impulsan el empleo y el dinamismo de numerosas economías regionales.
Desde el sector agropecuario, no obstante, continúan las advertencias sobre la presión impositiva y los costos que enfrenta la producción. En paralelo a estas proyecciones positivas, productores y entidades rurales volvieron a cuestionar nuevos intentos de sumar tasas e impuestos sobre la actividad exportadora.
Aunque las perspectivas mejoraron, el sector sigue enfrentando desafíos vinculados a las retenciones, la infraestructura vial, el costo de los insumos y la volatilidad internacional. Las entidades rurales sostienen que, pese a la recuperación de los precios, la rentabilidad continúa condicionada por la elevada carga tributaria y los costos logísticos.
Aun así, el escenario actual marca una señal positiva para el mercado. Con mejores rindes, una cosecha más dinámica y precios que acompañan, el agro argentino vuelve a perfilarse como el principal sostén de divisas del país en 2026.

