Mientras América Latina desacelera su expansión, Argentina aparece entre las economías con mejor desempeño. Qué factores impulsan su crecimiento y el rol clave del agro.
Argentina será una de las economías con mejor desempeño de América Latina en 2026, según las últimas proyecciones del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF). El organismo estima que el país crecerá 3,3% en 2026 y 3,5% en 2027, mientras que la región avanzará apenas 1,9% el próximo año. La proyección resulta relevante porque refleja una mejora en las expectativas de inversión privada, estabilidad macroeconómica y capacidad exportadora, con el agro argentino consolidándose como uno de los principales motores de crecimiento.
El informe señala que la economía mundial atraviesa una etapa de mayor incertidumbre por las tensiones geopolíticas, el aumento de los costos energéticos y condiciones financieras más restrictivas. En este contexto, América Latina mantendrá un crecimiento moderado, aunque con desempeños muy diferentes entre países.
Entre las principales economías de la región, Brasil crecería 2% en 2026, mientras que México avanzaría apenas 0,8%, afectado por su dependencia energética y las dudas vinculadas a la revisión del T-MEC. En contraste, Argentina aparece dentro del grupo de países con mejores perspectivas de expansión económica.
Inversión, estabilidad y agro: los factores que explican la mejora argentina
Según el IIF, la continuidad de políticas económicas orientadas al equilibrio fiscal y la estabilidad financiera favorecería una recuperación de los flujos de capital privados hacia Argentina.

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El organismo destaca que la Inversión Extranjera Directa (IED) podría fortalecerse gracias a un marco que reduce riesgos regulatorios y mejora las condiciones para la llegada de nuevos proyectos productivos. Al mismo tiempo, una menor salida de capitales contribuiría a reforzar la acumulación de reservas y mejorar la posición externa del país.
En este escenario, la capacidad exportadora adquiere un papel central. Los sectores vinculados a energía, minería y especialmente agroindustria aparecen entre los principales beneficiarios de una demanda internacional que continúa requiriendo alimentos, biocombustibles y materias primas estratégicas.
La producción agropecuaria argentina mantiene ventajas competitivas asociadas a la tecnificación, la incorporación de biotecnología, la eficiencia productiva y la capacidad para generar divisas. Además, las inversiones en infraestructura logística, transporte y agregado de valor podrían fortalecer las cadenas agroindustriales y ampliar la competitividad en los mercados internacionales.
El informe también señala que las iniciativas impulsadas por Estados Unidos para asegurar el acceso a materias primas estratégicas y fortalecer cadenas de suministro podrían abrir nuevas oportunidades para proyectos de largo plazo en América Latina.
Un escenario global desafiante que vuelve a poner al agro en el centro del crecimiento
Las perspectivas económicas para 2026 estarán condicionadas por la evolución de los conflictos en Medio Oriente, la volatilidad de los mercados energéticos y el aumento de costos en insumos clave como fertilizantes, combustibles y transporte marítimo.
El IIF proyecta que la economía mundial crecerá alrededor de 2,8% en 2026, por debajo de las estimaciones previas, mientras que los flujos de capital hacia América Latina se desacelerarán hasta representar cerca del 4% del PIB regional, frente al 5,1% registrado anteriormente.
A pesar de ese contexto más complejo, el organismo considera que la región mantiene fortalezas importantes vinculadas a su perfil exportador de energía, minerales y alimentos. En particular, América Latina continúa siendo una de las principales proveedoras mundiales de productos agroalimentarios y recursos naturales estratégicos.
Para Argentina, este escenario representa una oportunidad significativa. Los mayores precios internacionales de exportación podrían impulsar inversiones en sectores relacionados con agricultura, energía y minerales críticos, generando un efecto positivo sobre la actividad económica, el empleo y el ingreso de divisas.
De acuerdo con las proyecciones del IIF, Argentina se ubicará entre las economías con mayor crecimiento de América Latina durante 2026 y 2027, apoyada en una combinación de disciplina fiscal, recuperación de la inversión y expansión de sectores estratégicos. Dentro de ese proceso, el agro vuelve a ocupar un lugar determinante por su capacidad para generar exportaciones, atraer capitales y sostener el crecimiento económico en un contexto internacional cada vez más competitivo.

