La escalada de los fertilizantes por la crisis en Medio Oriente amenaza cosechas, eleva costos y enciende alertas sobre alimentos.
La Unión Europea enfrenta una creciente preocupación por el impacto que el aumento de los fertilizantes está teniendo sobre la producción de alimentos. El ministro de Agricultura de España, Luis Planas, reclamó la movilización de miles de millones de euros para evitar recortes productivos en 2026, luego de que la crisis en Medio Oriente disparara los costos de los principales insumos agrícolas. La advertencia cobra relevancia mundial porque los fertilizantes son fundamentales para la producción de trigo, maíz, soja, hortalizas y otros alimentos básicos que abastecen a millones de personas.
La escalada de precios comenzó tras el conflicto en Medio Oriente y las tensiones en torno al Estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde circula aproximadamente un tercio del comercio mundial de fertilizantes.
Desde febrero, los precios de la urea, el fertilizante nitrogenado más utilizado del mundo, acumulan incrementos superiores al 65%, generando fuertes presiones sobre los costos agrícolas.
España considera que las medidas anunciadas por Bruselas no alcanzan para enfrentar el problema inmediato. Por ese motivo lanzó un programa de ayuda de 500 millones de euros, mientras estima que los agricultores españoles deberán afrontar 760 millones de euros adicionales en costos durante este año.
Dependencia de España de fertilizantes importados
| Tipo de fertilizante | Dependencia de importación |
|---|---|
| Nitrogenados | 48% |
| Fosfatados | 66% |
| Potásicos | 28% |
Fuente: Ministerio de Agricultura de España.
El temor de las autoridades es que muchos productores reduzcan las aplicaciones para contener gastos, una decisión que podría traducirse en menores rendimientos, caída de la producción y una menor disponibilidad de alimentos.
La seguridad alimentaria vuelve al centro de la escena global
La preocupación va mucho más allá de Europa. Los fertilizantes son uno de los pilares de la productividad agrícola moderna y cualquier alteración en su disponibilidad repercute directamente sobre la oferta mundial de alimentos.

La carrera por los biológicos entra en una nueva fase: estabilidad y escala para el agro
Impacto económico estimado en España durante 2026
| Concepto | Valor estimado |
|---|---|
| Ayuda aprobada por España | €500 millones |
| Sobrecosto para agricultores | €760 millones |
| Incremento de precios desde febrero | 33% |
| Suba global de fertilizantes nitrogenados | Más de 65% |
Fuente: Gobierno de España y datos de mercado.
España produce cerca de una cuarta parte de las verduras frescas consumidas en Europa, además de ser un actor importante en la producción de cereales, por lo que cualquier reducción en el uso de fertilizantes podría repercutir en toda la cadena alimentaria europea.
La Comisión Europea busca fortalecer la producción local, reducir la dependencia de las importaciones y acelerar el desarrollo de fertilizantes biológicos, fertilizantes de baja huella de carbono y nuevas tecnologías para mejorar la resiliencia del sistema agrícola.
Sin embargo, la urgencia está puesta en la próxima campaña agrícola. Los productores deben tomar decisiones de compra y fertilización en las próximas semanas, mientras los mercados siguen reaccionando a la incertidumbre geopolítica.
América Latina también sigue de cerca la situación
Para América Latina, el tema resulta especialmente sensible. Países como Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay dependen en gran medida de fertilizantes importados para sostener la productividad de cultivos estratégicos como la soja, el maíz, el trigo y la caña de azúcar.
Un escenario prolongado de precios elevados podría aumentar los costos de producción, afectar márgenes agrícolas y trasladar presión a los mercados internacionales de alimentos.
La advertencia lanzada desde Europa refleja una preocupación que ya comparten gobiernos, empresas y productores de distintos continentes: si los fertilizantes continúan encareciéndose, el impacto podría sentirse no solo en los campos, sino también en los precios de los alimentos que llegan a la mesa de millones de consumidores.

