El agro prepara una “tarjeta roja” para una práctica que no desaparece

CampoLimpio destacó el avance del productor en la entrega de envases, pero aclaró que la informalidad sigue vigente

Foto generada con IA

El comercio ilegal de envases de fitosanitarios es una problemática que preocupa al agro. Por este motivo, la asociación CampoLimpio instó a erradicar estas prácticas y pidió un mayor compromiso con la devolución segura de los recipientes.

CampoLimpio y el comercio ilegal de envases de fitosanitarios

Juan Manuel Medina, gerente de institucionales y comunicación de CampoLimpio, advirtió: «Tenemos que sacarle la tarjeta roja a la informalidad, porque sigue existiendo un importante comercio informal». En este sentido, sostuvo que el objetivo central de la Ley de Envases Vacíos fue evitar los usos indebidos del material recuperado.

Sobre el reciclado de plásticos, planteó: «No queremos que termine convertido en una cucharita de helado, en juguetes o en cualquier otro elemento que tenga contacto con las personas».

CampoLimpio fomenta que los productores devuelvan los envases vacíos de los fitosanitarios para luego reciclarlos. Además, promueven el triple lavado de los mismos para que se pueda concretar el fin.

La asociación remarcó la importancia de adoptar la práctica del triple lavado en el mismo momento de la aplicación para que el plástico pudiera tener una segunda oportunidad y convertirse en varillas, postes o caños tritubo para el campo.

A pesar de esta problemática, Medina explicó que los indicadores generales del sistema mostraron un crecimiento sostenido. Desde su creación en el año 2019, la institución capacitó a más de 300.000 personas y logró que más del 60 por ciento de los productores argentinos devolvieran sus envases.

El gerente destacó que Argentina se posicionó como el tercer sistema de recupero a nivel mundial, por detrás de Brasil y China. Además, mencionó que se busca alcanzar durante este año el hito de los 100 Centros de Almacenamiento Transitorio (CAT).

Sin embargo, Medina señaló que el otro gran desafío radicó en las condiciones de entrega, ya que muchas veces los recipientes llegaban sucios a los centros de acopio y perdían su eficiencia. Por este motivo, remarcó la importancia de adoptar la práctica del triple lavado en el mismo momento de la aplicación para que el plástico pudiera tener una segunda oportunidad y convertirse en varillas, postes o caños tritubo para el campo.

Finalmente, para facilitar la tarea del productor y bajar el nivel de informalidad, la organización buscó aumentar la capilaridad del sistema mediante nuevos puntos de recepción y nodos de acopio, entendiendo que los elevados costos logísticos del país dificultaban las devoluciones.

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