La mayor exportadora de carne del mundo dejará de producir cortes para China desde el 20 de junio para evitar sobrecostos que amenazan la rentabilidad del negocio.
JBS anunció que suspenderá desde este 20 de junio la producción de cortes de carne vacuna destinados a China, su principal mercado externo, para evitar que los embarques lleguen fuera de las cuotas de importación establecidas por Beijing y queden sujetos a aranceles que podrían elevarse hasta el 67%. La decisión fue confirmada por Renato Costa, CEO de Friboi y referente de la industria exportadora brasileña, en un momento en que el país ya utilizó más de la mitad del volumen autorizado por China y busca proteger uno de los negocios más valiosos de su cadena cárnica.
La medida impacta directamente sobre una de las rutas comerciales más importantes para la carne brasileña. JBS cuenta con 18 de sus 34 plantas habilitadas para exportar al mercado chino, lo que convierte cualquier ajuste en su estrategia comercial en una señal seguida de cerca por productores, frigoríficos y operadores internacionales.
Según explicó Costa durante el Foro Agrícola Internacional (FIAP) realizado en Campo Grande, la compañía dejará de producir nuevos cortes destinados a China y concentrará todos sus esfuerzos en despachar la mercadería ya procesada.
«Si la carga llega fuera de la cuota, el costo se vuelve inviable», afirmó el ejecutivo. Actualmente, la carne que ingresa dentro de los límites establecidos paga un arancel del 12%, pero una vez superado el cupo el recargo adicional asciende al 55%, llevando la carga total hasta el 67%.
China se acerca al límite y obliga a recalcular estrategias
Las cifras explican la preocupación de la industria. Datos oficiales del gobierno chino muestran que Brasil ya había utilizado más del 50% de su cuota autorizada al 9 de mayo, mientras que durante mayo se exportaron cerca de 154.000 toneladas de carne vacuna hacia el gigante asiático.
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Ante semejante volumen en tránsito, frigoríficos e importadores comenzaron a reducir riesgos. Algunas plantas exportadoras ya habían disminuido el ritmo de faena y procesamiento para China durante las primeras semanas de junio, anticipando una posible saturación del cupo.
La industria tampoco espera soluciones inmediatas. Costa aseguró que no existen perspectivas de ampliar la cuota brasileña para 2026, aunque el sector mantiene conversaciones con Beijing para que los volúmenes que otros países no logren completar puedan redistribuirse entre proveedores con mayor capacidad exportadora.
La expectativa surge porque la cuota global asignada por China alcanza los 2,6 millones de toneladas, distribuidas entre distintos países exportadores. Sin embargo, cualquier eventual redistribución recién podría analizarse más adelante.
La situación no afecta únicamente a Brasil. Esta semana, China informó que Australia agotó el 100% de su cuota de 205.000 toneladas, por lo que desde el 20 de junio toda la carne australiana que llegue a los puertos chinos quedará alcanzada por un recargo adicional del 55%.
El Mundial impulsa ventas récord y amortigua el golpe exportador
Mientras las exportaciones enfrentan restricciones crecientes, JBS encontró una noticia positiva dentro de Brasil. La compañía informó que la campaña comercial vinculada al Mundial de Clubes de la FIFA generó resultados superiores a los esperados y permitió alcanzar niveles históricos de ventas.
«Fue la semana en la que más vendimos», destacó Costa al referirse al desempeño de las marcas Seara y Maturatta durante los primeros días del torneo.
Los horarios nocturnos de los partidos impulsaron el consumo de proteínas dentro de los hogares brasileños y ayudaron a fortalecer la demanda interna en un momento clave para el sector.
La empresa reconoce que una eventual clasificación de Brasil a las instancias decisivas podría seguir impulsando las ventas durante las próximas semanas. Más partidos significan más consumo y una mayor exposición de las promociones asociadas al torneo.
A este escenario se suma una mayor disponibilidad de animales provenientes de sistemas de terminación a corral, lo que contribuye a sostener la oferta doméstica.
Por ahora, el fuerte desempeño del mercado interno aparece como el principal respaldo para una industria que enfrenta crecientes desafíos en el comercio internacional. Sin embargo, la evolución de las cuotas chinas continuará siendo uno de los factores más observados por el negocio global de la carne durante la segunda mitad del año.

