Marcelo Bodart, socio gerente de Motores Pesados, explicó cómo la empresa recupera motores para el agro y cuáles son las fallas más frecuentes que llegan al taller
La falta de mantenimiento sigue siendo una de las principales razones detrás de las fallas mecánicas en maquinaria agrícola y vehículos de trabajo. Así lo aseguró Marcelo Bodart, socio gerente de Motores Pesados, durante el programa de streaming La Posta, donde repasó la historia de la empresa familiar y explicó cómo lograron especializarse en la recuperación integral de motores.
«Nosotros somos como médicos de motores. Llegan a nosotros los motores gastados, fundidos, rotos y nosotros, como hace el médico, hacemos un diagnóstico y, si hace falta, la autopsia», describió Bodart.
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La firma nació hace más de cuatro décadas de la mano de su padre. Inicialmente se dedicaba únicamente a la rectificación y mecanizado de piezas, pero con el paso de los años incorporó nuevos servicios hasta convertirse en un centro integral de reparación.
«Arrancó mi papá hace más de 40 años con el rubro. Primero hacíamos la parte de rectificación de maquinado nada más, y después fuimos incorporando distintas unidades de negocio: la mecánica, para entregar el motor en marcha, y la inyección, que hoy es muy importante», explicó.
El mantenimiento, clave para evitar costosas reparaciones
Según Bodart, gran parte de los motores que ingresan al taller podrían haber evitado una falla grave con controles básicos y mantenimiento preventivo.
«El 60% de los motores que llegan a nuestro taller rotos son por problemas de inyección; el combustible con biodiésel no viene bien y, al ser motores tan comprimidos, cualquier mínima falla termina derritiendo los pistones», señaló.

Sin embargo, aseguró que el factor humano continúa siendo determinante. «La mayoría de las veces es más rotura por problema entre la butaca y el volante que por un problema del motor en sí. Hoy todos los motores están testeados a morir antes de lanzarse; no hay motores malos», sostuvo.
En ese sentido, remarcó que las tareas más simples suelen ser las más importantes. «El secreto está en el cambio de aceite y filtro en el momento adecuado. Nos llegan motores que en vez de aceite tienen alquitrán porque no se lo cambiaron hace meses, o filtros de aire saturados en tierra que ya no cumplen su función».
Del campo a la minería: una empresa con alcance nacional
Desde su planta en Córdoba, Motores Pesados trabaja para clientes de distintos sectores productivos. La empresa recibe equipos provenientes del agro, la minería, la industria petrolera y establecimientos de producción porcina, entre otros.
«Hemos reparado desde motores de tractores, camiones y cosechadoras hasta motores de trenes, barcos y aviones», destacó Bodart.
Actualmente la compañía cuenta con 40 colaboradores y tecnología que le permite acelerar los tiempos de trabajo. «Estamos en Córdoba, pero abarcamos todo el país. Contamos con 40 personas trabajando y tecnología para rectificar un motor en 4 o 5 días«, comentó.

Respecto de las alternativas para quienes enfrentan una rotura, explicó que existen distintas opciones según el presupuesto y la urgencia de cada cliente.
«Tenemos soluciones para todos los bolsillos», afirmó. Entre ellas mencionó la compra de motores 0 km, motores usados reparados, la rectificación del motor original y la venta de repuestos para realizar el trabajo en otros talleres.
Además, adelantó que la empresa continúa expandiéndose. «Estamos terminando de construir 2.500 metros cuadrados más de nave para ser aún más eficientes».
Durante la entrevista también se refirió al avance de la industria asiática y fue contundente sobre la calidad de los motores provenientes de China. «Los chinos son increíbles y nos van a aplastar pronto a todos. He viajado tres veces a China; sus motores son tan buenos como cualquier americano o alemán. Tienen un mercado tan inmenso que ya pulieron todos los errores», concluyó.
