Para las próximas dos semanas, hasta el 6 de julio, el pronóstico climático prevé acumulados de lluvia significativos en el noreste del país y el Litoral, mientras que el centro y el sur de Argentina transitarían una fase de menores precipitaciones que abre una ventana favorable para el avance de la cosecha y el inicio de la siembra de cultivos de invierno.
El mapa de lluvias se parte en dos
El escenario esperado para el período traza una línea climática clara entre el norte y el sur del país. El Litoral —con foco en Corrientes, Misiones, el norte de Entre Ríos y el este de Formosa y Chaco— y el Noreste argentino (NEA) en general recibirían los mayores acumulados pluviométricos de las próximas dos semanas. Se trata de una tendencia consistente con el comportamiento estacional de la región y con el pronóstico trimestral que el SMN publicó para junio-julio-agosto, que anticipa precipitaciones normales a superiores al promedio en el norte del país.
En contraste, el centro agrícola —que incluye la pampa húmeda, el sur de Córdoba, la provincia de Buenos Aires y La Pampa— y el sur del territorio registrarían menores acumulados durante el mismo período. Esta diferenciación genera condiciones de suelo favorables para el trabajo a campo: piso firme para la maquinaria, menor riesgo de empantanamiento y ventanas climáticas aprovechables tanto para la recolección de los últimos lotes de cosecha gruesa rezagados como para la implantación de trigo, cebada y colza.

Pronóstico de precipitación diaria
Lluvias y chaparrones de variada intensidad sobre el NEA, Cuyo y Bs.AS. (sur). Lluvias y nevadas de variada intensidad en la Patagonia y Cuyo (oeste)








