Una nueva irrupción de aire polar intensificará las heladas y el frío extremo en gran parte del país. El impacto alcanzará al campo, el transporte y el consumo.
Argentina comenzará julio bajo el impacto de una nueva irrupción de aire polar que provocará temperaturas entre 6 °C y 12 °C por debajo de los valores normales, según las proyecciones del modelo europeo ECMWF. El fenómeno se sentirá desde el domingo 28 y se intensificará durante los primeros días de la próxima semana, con heladas generalizadas que vuelven a poner en alerta al sector agropecuario y a las economías regionales.
El ingreso de esta masa de aire frío consolidará un escenario plenamente invernal en gran parte del país. Además del fuerte descenso térmico, el fenómeno tendrá consecuencias directas sobre la producción agrícola, la ganadería, el transporte y el consumo energético, en un contexto donde las actividades rurales deberán reforzar las medidas para proteger cultivos sensibles y animales.
El frío se intensifica desde este fin de semana
De acuerdo con el pronóstico nacional por regiones, el domingo 28 estará marcado por un ambiente mayormente nublado e inestable en el norte argentino, con temperaturas mínimas que oscilarán entre 5 °C y 12 °C en provincias como Salta, Jujuy, Tucumán, Santiago del Estero, Formosa y Chaco.
En la región pampeana, Córdoba registrará mínimas de entre 4 °C y 10 °C, mientras que en La Pampa aparecerán las primeras probabilidades de heladas, con temperaturas que podrían descender hasta 3 °C. En Buenos Aires predominarán las condiciones frías, con máximas que difícilmente superarán los 13 °C a 17 °C, dependiendo de cada zona.

Las planillas del pronóstico también anticipan vientos persistentes del sector sur y sudeste, condición que favorecerá una mayor sensación térmica de frío y mantendrá bajas las temperaturas durante toda la jornada.

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El lunes llegan las heladas más extensas
La situación se profundizará el lunes 29, cuando el aire polar avance sobre el centro y norte del país.
Según el detalle por regiones, las heladas alcanzarán La Pampa, sur de Córdoba, San Luis, sudoeste y sudeste bonaerense, donde las temperaturas mínimas se ubicarán entre 1 °C y 5 °C, con valores aún menores en zonas rurales.
En provincias como Santa Fe y Entre Ríos también aumentará la probabilidad de heladas, especialmente sobre el sur provincial, mientras que el aire frío avanzará hacia el NOA y el NEA, donde incluso Salta, Tucumán, Formosa, Chaco y Misiones presentarán temperaturas considerablemente inferiores a las habituales para esta época.
Julio comenzará con temperaturas hasta 12 °C por debajo de lo normal
Las proyecciones del modelo ECMWF muestran que el jueves 2 de julio la anomalía térmica negativa abarcará prácticamente todo el territorio argentino, con registros que estarán entre 6 °C y 12 °C por debajo del promedio climático.
En el centro del país se esperan mínimas cercanas a -2 °C en La Pampa y el norte patagónico, alrededor de -1 °C en Córdoba y San Juan, mientras que ciudades como Rosario y Buenos Aires podrían registrar temperaturas próximas a 2 °C. El aire polar también alcanzará al norte argentino, con mínimas cercanas a 2 °C en Salta y alrededor de 7 °C en Tucumán, reflejando la magnitud de este evento meteorológico.
La nueva irrupción de aire frío representa un desafío importante para el sector agropecuario, especialmente para las economías regionales. Si bien los cultivos de invierno presentan buena tolerancia a las bajas temperaturas, las producciones hortícolas, frutícolas, viveros y otras actividades sensibles deberán extremar las tareas de protección frente a las heladas persistentes.
También podrían registrarse mayores costos energéticos para calefacción, incremento en el consumo de gas y electricidad, complicaciones logísticas por hielo en rutas rurales y posibles demoras en tareas de cosecha y transporte, factores que impactan directamente sobre la competitividad del sector.
Los pronósticos indican que el comienzo de julio estará dominado por un patrón plenamente invernal, sin señales de un cambio significativo en el corto plazo. La combinación entre heladas generalizadas, temperaturas excepcionalmente bajas y una extensa cobertura territorial del aire polar confirma que el invierno seguirá mostrando su versión más rigurosa sobre gran parte de Argentina, obligando al sector agropecuario y a la población a prepararse para varios días de frío extremo.

