Se destrabó la negociación y el agro asegura paz social con una suba salarial del 29,5%

Exportadores y gremios aceiteros cerraron una paritaria anual con una mejora salarial del 29,5%. El acuerdo despeja el riesgo de nuevos paros en plena campaña de granos.

Las empresas exportadoras y los principales sindicatos aceiteros alcanzaron este lunes un acuerdo salarial que contempla un incremento acumulado del 29,5% para todo 2026, poniendo fin a varias semanas de negociaciones y evitando un conflicto que amenazaba con paralizar la actividad en el principal polo agroexportador del país. El entendimiento cobra especial relevancia porque garantiza la continuidad operativa en pleno ingreso de la cosecha gruesa, una etapa decisiva para el ingreso de divisas a la economía argentina.

Un acuerdo que aporta previsibilidad a toda la cadena exportadora

La negociación fue encabezada por la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara-CEC) junto al Centro de Exportadores de Cereales (CEC) y los sindicatos SOEA San Lorenzo y la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines (Ftciodyara). Según informó la agroexportación, el convenio fue diseñado tomando como referencia la inflación proyectada por el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) elaborado por el Banco Central sobre la base del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec.

Se destrabó la negociación y el agro asegura paz social con una suba salarial del 29,5%

El esquema contempla el pago de sumas fijas no remunerativas correspondientes a mayo y junio, mientras que desde julio comenzará a aplicarse un incremento del 16% no remunerativo, sobre el cual se desarrollará el resto de la actualización salarial prevista para el año. Desde Ciara-CEC destacaron que el convenio «cubre todo el año 2026», brindando previsibilidad tanto para las empresas como para los trabajadores y asegurando condiciones de estabilidad para el funcionamiento del complejo agroindustrial.

Se evitó un paro en el momento más sensible para las exportaciones

Desde el sector gremial informaron que el salario inicial de la categoría peón ascenderá a $2.578.400 desde el 1° de julio y alcanzará los $2.719.040 a partir del 1° de septiembre, además del pago retroactivo correspondiente a mayo y junio. Las organizaciones sindicales sostuvieron que el objetivo de la negociación fue preservar un salario que permita cubrir las necesidades esenciales de los trabajadores y sus familias, al tiempo que reiteraron sus cuestionamientos a distintos aspectos de la política laboral impulsada por el Gobierno nacional.

El cierre de la negociación llega después de un proceso complejo que incluyó un paro nacional, una conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo y múltiples audiencias sin resultados. Incluso, la semana pasada una reunión que se extendió durante doce horas terminó sin consenso y obligó a continuar las conversaciones hasta alcanzar el entendimiento definitivo.

El acuerdo también elimina el riesgo de una interrupción de actividades en el Gran Rosario, donde se concentra el mayor volumen de procesamiento y embarque de granos del país. La posibilidad de una nueva medida de fuerza preocupaba especialmente a la cadena agroexportadora porque coincidía con el pico de ingreso de la cosecha gruesa a las terminales portuarias y plantas industriales.

La importancia económica del convenio trasciende la discusión salarial. El complejo oleaginoso-cerealero representa el principal generador de divisas de la Argentina y cualquier interrupción en su funcionamiento tiene impacto directo sobre la molienda, los embarques y la liquidación de exportaciones. Según datos de Ciara-CEC, solo durante mayo las empresas del sector ingresaron US$2.677 millones, mientras que entre enero y mayo la liquidación acumuló US$10.343 millones, cifras que reflejan el peso estratégico de esta actividad para la econom

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