
Desde hace varios años, el Ieral realiza un seguimiento periódico de los resultados económicos de la producción porcina intensiva mediante la estimación de márgenes netos en modelos de granjas representativas. Esta edición actualiza las estimaciones hasta junio de 2026 y amplía el análisis del contexto sectorial, necesario para interpretar la evolución reciente del precio del capón y de la rentabilidad de las granjas.
Los modelos representan granjas de 500 madres y se valorizan a precios de mercado, relevados a partir de fuentes secundarias y consultas a actores del sector. Para captar la heterogeneidad existente entre establecimientos, se consideran distintas combinaciones de conversión alimenticia y productividad por madre. El análisis se concentra en tres casos:
1. Eficiencia baja: conversión alimenticia de 3,1 kilos de alimento por kilo de capón y una productividad de 2.563 kilos
por madre al año.
2. Eficiencia media: conversión de 2,8 y una productividad de 3.536 kilos por madre al año.
3. Eficiencia alta: conversión de 2,5 y una productividad de 4.116 kilos por madre al año.
El informe se organiza en tres bloques. En primer lugar, analiza la evolución reciente de la producción y la faena, el comercio exterior y el consumo aparente de carne porcina, con el propósito de caracterizar la disponibilidad interna de carne y su incidencia sobre el precio del capón. En segundo término, examina la dinámica de los ingresos, los costos y el margen neto de una granja de eficiencia media ubicada en el sur de Córdoba, a unos 450 kilómetros de los puertos de Rosario, que constituye el caso base del análisis. Finalmente, evalúa cómo cambian los resultados económicos ante distintos niveles de eficiencia, localizaciones alternativas y desvíos en los precios de los granos respecto de sus valores de paridad.
Claves
La producción y el consumo de carne porcina alcanzaron niveles récord durante los primeros meses de 2026. Sin embargo, la abundante oferta mantuvo débil el precio del capón. En este escenario, la recuperación de los márgenes estuvo sostenida principalmente por costos todavía bajos en perspectiva histórica, aunque con resultados muy diferentes según la eficiencia y la localización de cada granja.
¿El consumo récord mejoró el negocio de las granjas?
Entre enero y mayo, el consumo aparente creció 9,3% interanual y llegó a 19,9 kilos por habitante al año. Pero absorber una producción que aumentó 11,8% exigió un fuerte ajuste relativo del precio de la carne porcina.
¿La rentabilidad logró recuperarse?
En una granja de eficiencia media, el margen neto del segundo trimestre promedió $228 por kilo, un 2,7% por encima del promedio de los segundos trimestres de la última década. La mejora se sostuvo por costos históricamente bajos, especialmente en alimentación.
¿Cuánto inciden la eficiencia y la ubicación?
Mientras una granja eficiente obtuvo un margen de $449 por kilo, una de baja eficiencia perdió $148. La distancia respecto de los puertos también resulta determinante: el margen estimado bajó de $228 por kilo a 450 kilómetros de Rosario a $121 en la propia ciudad.
