La advertencia del productor de las 200.000 hectáreas sobre la competencia con China y los planes de un gigante de La Pampa: “Está cambiando mucho la forma de trabajar”

Lartirigoyen estuvo en el BCR Agtech Forum y puso el foco en el gran desafío del agro argentino: “Tenemos que ser mucho más productivos”

La competitividad aparece como uno de los grandes desafíos que enfrenta el agro argentino. En un escenario de mayor presión sobre los costos y los precios, mejorar la productividad será clave para que las empresas puedan sostenerse y crecer.

Así lo planteó Ignacio Lartirigoyen, de Lartirigoyen, durante el BCR Agtech Forum 2026, realizado en la Bolsa de Comercio de Rosario.

“Tenemos mucho trabajo para hacer nosotros, las empresas comerciales, de eficiencia y tenemos que trabajar mucho en productividad”, señaló.

Lartirigoyen hizo referencia a la necesidad de cambiar la forma de trabajar y puso como ejemplo la competencia internacional.

“Ayer hablábamos de que no sé si competimos con los chinos. Los chinos trabajan 12 horas por día, hasta los domingos. Y si queremos competir en precios con nosotros trabajando cómodos como trabajamos acá, creo que tenemos que tener un giro de productividad importante a todo nivel”, sostuvo.

Ignacio Lartirigoyen en el BCR Agtech Forum 2026, que se realizó en la previa al Congreso Aapresid 2026 con la fuerza de Expoagro.

Innovar no es solamente crear una startup

Para Lartirigoyen, uno de los errores al hablar de innovación es asociarla exclusivamente con las startups tecnológicas.

“Para mí, innovación no es solo startupsLas startups están buenísimo. Es un buen camino para llegar a la innovación, pero nosotros en la empresa estamos innovando todo el día”, explicó.

En ese sentido, destacó que dentro de las propias compañías también pueden surgir nuevas herramientas, procesos y soluciones.

“Estamos innovando, generando nuevas cosas”, señaló, y contó que Lartirigoyen trabaja en el desarrollo de aplicaciones y soluciones con su propia gente.

La llegada de la inteligencia artificial, además, está acelerando ese proceso.

“Hoy ha cambiado con la inteligencia artificial. Está cambiando mucho la forma de trabajar, así que estamos aprendiendo”, explicó.

Para el empresario, no solamente las empresas tienen que adaptarse a este nuevo escenario, sino también todo el sector agropecuario.

Copiar también puede ser innovar

Otro de los conceptos que destacó Lartirigoyen fue la importancia de observar lo que hacen otras empresas y aprender de esas experiencias.

“A veces creemos que cuando tenemos que innovar tenemos que inventar cosas nosotros”, señaló.

Sin embargo, consideró que “un buen innovador es el que sabe copiar de los demás lo bueno que hacen, que detecta otras cosas que hacen bien los demás”.

Como ejemplo, mencionó un programa de embajadores que Lartirigoyen tomó de otra empresa y adaptó a su propia organización.

“Nosotros lo replicamos y con muy buen resultado en nuestra empresa. Pero si me atribuyeran la idea de haber creado eso, no sería honesto”, reconoció.

La experiencia, para Lartirigoyen, demuestra que la innovación también puede surgir de compartir información, observar experiencias exitosas y adaptarlas a las necesidades propias.

Competir y cooperar al mismo tiempo

Ese concepto se extiende a la relación entre las empresas del sector. “Vos competís y cooperás todo el día en nuestro sector. Competís y cooperás todo el día”, resumió.

En su visión, compartir experiencias no necesariamente significa dejar de competir. Por el contrario, puede ayudar a que todo el ecosistema productivo sea más eficiente.

“La grandes innovaciones son cuando se comparte la información”, sostuvo.

Es una lógica especialmente relevante en un contexto donde la tecnología está modificando rápidamente los procesos productivos y comerciales.

Una empresa diversificada y con nuevos planes de inversión

Lartirigoyen también repasó brevemente la evolución de la empresa.

La compañía nació principalmente como una empresa comercializadora de insumos y cereales, pero con el tiempo fue incorporando diferentes actividades.

Actualmente participa en producción agrícola asociada con productores, producción porcina, ganadería y comercialización de hacienda.

Además, cuenta con actividades industriales, entre ellas un molino harinero y la participación en Chemotécnica, vinculada a productos agroquímicos y de salud ambiental.

Esa diversificación forma parte de una estrategia que ahora busca profundizarse.

“Estamos con varios planes de inversión, pero sobre todo crecer en las cosas que estamos haciendo hoy”, adelantó Lartirigoyen.

La empresa tiene una sociedad 50-50 con un socio multinacional y, según explicó, los nuevos proyectos deben ser analizados y aprobados en conjunto.

Lartirigoyen siembra unas 200.000 hectáreas de forma asociada y 50.000 hectáreas con riesgo propio. También producen 8.000.000 de kilos de carne de cerdo al año.

“Soy optimista”

Más allá de los desafíos que enfrenta el sector, Lartirigoyen cerró con una mirada positiva sobre el futuro.

“Soy optimista, siempre soy optimista”, afirmó.

Y apeló a una particular definición para explicar su postura: “¿Vos sabés cuál es la diferencia entre el optimista y el pesimista? Al final, el resultado es el mismo, pero mientras tanto la pasa mucho mejor”.

Desde esa perspectiva, consideró que Argentina tiene una oportunidad si logra mejorar su productividad y sostener el esfuerzo empresarial.

“Creo que nos va a ir muy bien y ojalá, ojalá, al país. Tenemos que trabajar, meterle para adelante, trabajar mucho y pasarla bien, hacer lo que nos gusta”, concluyó.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *