Uruguay marcó un récord, Brasil abarató su hacienda y Argentina quedó 13% sobre sus vecinos. La brecha vuelve a poner en alerta al negocio exportador.
El precio del novillo argentino volvió a quedar bajo presión frente a sus competidores del Mercosur en la semana informada este 20 de agosto: el animal trazado y pesado alcanzó USD 5,56 por kilo carcasa, apenas un centavo más que la semana previa. El dato importa porque, mientras Argentina atraviesa su quinta semana de virtual estabilidad, Uruguay trepó a un récord de USD 5,93 y Brasil cayó hasta USD 4,47, ensanchando las diferencias dentro de una región que disputa muchos de los mismos mercados internacionales. Para la cadena local, el tablero vuelve a mostrar cuánto pesan el tipo de cambio, los derechos de exportación y los costos sobre la competitividad.
En la Argentina, la cotización prácticamente no se movió: en poco más de un mes acumuló una mejora de apenas dos centavos y esta semana la pequeña devaluación explicó el incremento de un centavo. Pero la estabilidad tiene otra lectura cuando se la compara con Brasil. Allí, el novillo gordo retrocedió nueve centavos hasta USD 4,47, producto de la combinación entre un menor precio interno y una devaluación más marcada. A la vez, el gigante regional muestra una desaceleración de sus embarques, atribuida en el informe a menores envíos hacia China: agosto apunta a unas 200 mil toneladas, 26% menos que un año atrás, la caída interanual más fuerte en más de tres años.

En la otra punta aparece Uruguay. El novillo de exportación llegó a USD 5,93 por kilo carcasa, siete centavos más y un nuevo récord histórico, mientras los analistas citados en el informe consideran inminente la barrera de USD 6. Paraguay también se afirmó: el novillo apto para la Unión Europea subió cinco centavos y alcanzó USD 5,25, en un escenario de menor oferta que llevó a buena parte de la industria a reducir la faena. El resultado deja una fotografía incómoda para el negocio argentino: su precio es 13% superior al promedio de los países vecinos, un punto más que la semana anterior, mientras la distancia máxima entre las plazas del bloque escaló al 33%, cuatro puntos más.

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Precio del novillo en el Mercosur – USD por kilo carcasa
| País | Precio USD/kg carcasa | Variación semanal |
|---|---|---|
| Argentina | 5,56 | +USD 0,01 |
| Brasil | 4,47 | -USD 0,09 |
| Paraguay | 5,25 | +USD 0,05 |
| Uruguay | 5,93 | +USD 0,07 |
La comparación requiere, sin embargo, una aclaración central para entender dónde está parada la Argentina. El informe convierte el valor local a dólares utilizando el tipo de cambio oficial mayorista y considerando una carga del 5% de derechos de exportación, debido a que Argentina es el único de los cuatro países relevados que aplica impuestos a la exportación. Por eso, estos valores sirven para medir competitividad internacional, pero no buscan representar directamente cuánto recibe el productor argentino. Ahí aparece una diferencia estructural frente a Brasil, Uruguay y Paraguay: la política tributaria y cambiaria interviene en la formación del precio exportador y condiciona la comparación dentro del mismo Mercosur.
Del Mercosur al mundo: precios altos y márgenes bajo tensión
Fuera de la región, la vara es todavía más alta. Estados Unidos registra USD 8,06 por kilo carcasa y la Unión Europea USD 7,95, aunque el mercado norteamericano bajó 13 centavos después de la recuperación de la semana anterior. Allí, el cierre temporal o definitivo de varias plantas por malos márgenes genera preocupación entre productores y funcionarios. En Europa, en cambio, el precio avanzó apenas un centavo. El contraste demuestra que un valor elevado de la hacienda no necesariamente equivale a mayor rentabilidad industrial: faena, demanda externa, tipo de cambio y capacidad de trasladar costos terminan definiendo el margen real de cada eslabón de la cadena.

Para la Argentina, el dato que queda no es solamente que el novillo vale USD 5,56, sino cómo ese precio condiciona la capacidad de competir contra vecinos que venden carne en buena parte de los mismos destinos. Brasil mantiene una ventaja considerable en el costo de su hacienda, Uruguay transita valores récord y Paraguay enfrenta una oferta ajustada. En ese escenario, la Argentina conserva una ganadería exportadora de peso, pero carga con un diferencial que vuelve decisivos la productividad, la eficiencia frigorífica y el acceso a mercados. Con un novillo 13% más caro que el promedio de sus vecinos, recuperar competitividad depende de mucho más que producir buena carne: también exige reducir los costos que se acumulan antes de llegar al mercado mundial.

