Tras las fuertes heladas, el viento norte hará subir las temperaturas hasta 20 °C, pero un frente frío volverá a cambiar el tiempo desde el jueves.
Argentina inició este domingo 23 de agosto el cierre de un fin de semana marcado por heladas generalizadas y temperaturas propias de pleno invierno, pero desde el lunes 24 comenzará un cambio de circulación que llevará aire más templado al centro y norte del país. Según el análisis publicado por el meteorólogo Mauricio Saldivar, el ascenso térmico podría llevar las marcas hasta valores cercanos a los 20 °C el miércoles 26, antes del ingreso de un nuevo frente frío. El escenario importa especialmente para el agro porque combina riesgo de heladas sobre cultivos, lluvias deficitarias en zonas productivas y nuevas nevadas en la cordillera, variables que condicionan desde el trigo hasta las reservas de humedad y las tareas a campo.
El frío dejó registros contundentes durante el fin de semana. De acuerdo con los datos recopilados por Saldivar, el sábado Bolívar, en Buenos Aires, alcanzó una mínima de -5 °C, mientras Rosario llegó a -2,9 °C y El Palomar a -2,7 °C. Este domingo las condiciones comenzaron a modificarse, aunque todavía persistieron temperaturas bajo cero en distintos puntos del centro argentino. La explicación está en el desplazamiento hacia el Atlántico del anticiclón que sostuvo el tiempo estable, despejado y frío. El retiro de ese sistema permitirá aumentar la nubosidad y modificar progresivamente la circulación, mientras en sectores del norte continuarán las mañanas frías y cierta inestabilidad sobre Salta, Jujuy y Tucumán.

Del viento norte a otro frente frío: una semana con fuertes contrastes
El primer cambio importante llegará este lunes 24, cuando el viento rote al norte y comience a transportar aire más templado hacia buena parte del centro argentino. Meteored proyecta que ese patrón se mantendrá durante unas 72 horas y que el calentamiento se hará más evidente el martes, hasta alcanzar su punto máximo el miércoles 26. Para la ciudad de Buenos Aires se esperan valores cercanos a los 20 °C durante la tarde. El aumento de temperatura, sin embargo, llegará acompañado por mayor humedad y nubosidad, con posibilidad de nieblas y neblinas en distintos horarios. Para las zonas rurales, esa combinación obliga a prestar especial atención a la visibilidad durante las primeras horas del día y a la amplitud térmica luego de las fuertes heladas.

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Mientras el centro y norte del país experimentarán ese repunte térmico, Cuyo tendrá una dinámica meteorológica diferente. El modelo europeo ECMWF citado por Meteored anticipa un escenario más húmedo que el habitual para Mendoza y San Juan, con anomalías de precipitación que podrían superar los 10 milímetros y acercarse a 20 milímetros en sectores cordilleranos. La señal también comprende áreas montañosas de Neuquén, Río Negro y Chubut. En altura, buena parte de esas precipitaciones caerán en forma de nieve y algunos sectores de la cordillera cuyana podrían acumular más de 100 centímetros hasta el sábado 29. Además de su impacto inmediato, estas nevadas son relevantes para las reservas hídricas que alimentarán el deshielo durante la primavera.

El escenario volverá a modificarse entre la tarde del miércoles 26 y la madrugada del jueves 27. Los modelos analizados por Meteored muestran el ingreso de un nuevo frente frío sobre el centro del país, capaz de generar lluvias y chaparrones ocasionales, particularmente en el nordeste bonaerense, y de cortar el ascenso de las temperaturas. Sin embargo, no se trataría de un episodio suficiente para revertir el balance hídrico semanal. El ECMWF proyecta precipitaciones inferiores a las normales sobre la región Pampeana, el Litoral y el norte argentino, con anomalías negativas que podrían alcanzar los 20 milímetros. Para el agro, el dato resulta central en lotes que necesitan conservar humedad y encarar la transición hacia la campaña de primavera.
Después del paso frontal, el viernes 28 volverían condiciones más frescas y estables, una tendencia que podría extenderse durante el sábado 29 y el domingo 30. Para la producción agropecuaria, el mapa deja ganadores y alertas: en la zona núcleo, las heladas siguen siendo una variable a monitorear sobre el trigo; en la región Pampeana y el Litoral, la menor frecuencia de lluvias puede favorecer el ingreso de maquinaria, aunque también obliga a administrar cuidadosamente las reservas de agua del suelo. En Cuyo, en cambio, la acumulación de nieve representa una señal positiva para el aporte hídrico de primavera. Meteored también anticipa otro pulso de aire frío durante la primera semana de septiembre, confirmando un tramo final del invierno todavía marcado por fuertes oscilaciones.

