El gasoil subió 23% desde el inicio de la guerra y quedó por encima del promedio regional. Brasil registró apenas 4%: qué implica para el agro.

El gasoil aumentó 23% en la Argentina desde el inicio de la guerra en el Golfo, el 28 de febrero de 2026, mientras que en Brasil avanzó apenas 4%, según un relevamiento de la consultora Economía y Energía. La diferencia cobra especial importancia para el agro argentino porque el combustible atraviesa prácticamente toda la estructura productiva: desde la siembra y la cosecha hasta el traslado de granos hacia plantas y puertos. En un escenario de creciente competencia regional, la evolución del precio energético vuelve a poner bajo la lupa los costos que enfrenta el productor local frente a sus principales competidores.
El disparador está en el mercado internacional. El petróleo Brent, referencia para la Argentina, terminó agosto cerca de los US$90 por barril, contra unos US$62 al comenzar el año. La volatilidad fue mucho mayor durante los meses posteriores al inicio del conflicto: el crudo arrancó 2026 por debajo de US$70, superó los US$120 a comienzos de abril y luego retrocedió hasta aproximadamente US$73 hacia fines de junio. Durante julio y agosto volvieron las presiones alcistas. La persistencia de las tensiones geopolíticas mantiene abierta la posibilidad de nuevas alteraciones sobre la oferta mundial y, por extensión, sobre los combustibles.

Argentina quedó a mitad de tabla, pero Brasil marca la diferencia
El relevamiento internacional muestra que la Argentina no fue el país donde más se encarecieron los combustibles. La nafta aumentó 27% y el gasoil 23% desde el comienzo del conflicto, ubicando al país en posiciones intermedias entre las 15 economías analizadas. Sin embargo, para el sector agropecuario la comparación más significativa está dentro de la propia región. Brasil registró aumentos de solamente 8% en naftas y 4% en gasoil, mientras Uruguay mostró variaciones de 20% y 14%, respectivamente. Paraguay quedó del otro lado: la nafta aumentó 33% y el gasoil 32%.

Brotación y floración: cómo sincronizar los frutales frente a inviernos cada vez más cálidos
Variación de combustibles desde el inicio del conflicto
| País | Nafta | Gasoil |
|---|---|---|
| México | 3% | 11% |
| Brasil | 8% | 4% |
| Japón | 12% | 10% |
| China | 13% | 12% |
| Corea del Sur | 16% | 10% |
| Uruguay | 20% | 14% |
| Argentina | 27% | 23% |
| Reino Unido | 28% | 22% |
| Chile | 30% | 20% |
| Alemania | 31% | 23% |
| Paraguay | 33% | 32% |
| Francia | 33% | 20% |
| Estados Unidos | 43% | 34% |
| Filipinas | 51% | 33% |
| Perú | 53% | 30% |
| Fuente: Consultora Economía y Energía. |
La brecha con Brasil es particularmente sensible porque se trata del principal gigante agroexportador de América Latina y de un competidor directo en varios mercados. Desde el inicio de la guerra, el aumento porcentual del gasoil argentino fue casi seis veces el registrado en Brasil. No significa automáticamente que toda esa diferencia se traduzca en igual pérdida de competitividad -el costo final depende de múltiples variables-, pero sí incorpora presión sobre una estructura logística argentina altamente dependiente del camión. En granos y economías alejadas de los puertos, cada incremento del combustible puede terminar pesando sobre el costo de llevar la producción desde el lote hasta su destino comercial.
Hasta el momento, parte del salto internacional fue amortiguado internamente. El informe señala el esquema de precios articulado por YPF junto con otras petroleras y la postergación de las actualizaciones del impuesto a los combustibles, cuya última extensión llevó los incrementos pendientes hasta octubre. Aun así, durante los primeros siete meses de 2026 el gasoil promedió $2.333 por litro medido en pesos constantes y US$1,50. Eso representa un incremento interanual del 19% en términos reales y del 16% medido en dólares frente al mismo período de 2025, cuando había promediado $1.958 constantes y US$1,30 por litro.

El costo que vuelve a poner en juego la competitividad del agro
La comparación latinoamericana agrega otra señal. Durante el primer semestre de 2026, el gasoil argentino promedió US$1,50 por litro, por encima de la media regional de US$1,40. En las naftas ocurrió lo contrario: la súper argentina promedió US$1,40 frente a US$1,50 en América Latina. Para el campo, sin embargo, el gasoil es la variable especialmente sensible. Su precio repercute en tractores, cosechadoras y contratistas, pero también en los fletes que conectan las zonas productivas con acopios, industrias y terminales portuarias. Es allí donde una diferencia energética frente a los vecinos puede transformarse en un problema de competitividad.
Precio promedio de los combustibles: Argentina vs. región
| Combustible | Argentina | Promedio América Latina |
|---|---|---|
| Nafta súper | US$1,40/litro | US$1,50/litro |
| Gasoil | US$1,50/litro | US$1,40/litro |
| Fuente: Economía y Energía. Promedios correspondientes al primer semestre de 2026. |
El escenario internacional tampoco ofrece demasiada tranquilidad. A la volatilidad del Brent se suma que la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos cayó a 289,7 millones de barriles al 21 de agosto, su menor nivel desde 1982, de acuerdo con un estudio de la Bolsa de Comercio de Rosario citado en el material. Estados Unidos y otros integrantes de la Agencia Internacional de Energía habían acordado en marzo una liberación extraordinaria de 400 millones de barriles para moderar las tensiones provocadas por las restricciones de tránsito en el Estrecho de Ormuz. Un menor colchón de reservas reduce el margen para enfrentar nuevas disrupciones de oferta.
La incertidumbre no pasa solamente por cuánto puede valer el barril de petróleo, sino por cuánto de esa suba termina llegando al costo de producir y transportar una tonelada de granos. El país conserva ventajas productivas, tecnología y capacidad exportadora, pero compite con vecinos que también avanzan. Brasil aparece como el contraste más evidente: mientras el gasoil argentino acumuló un incremento del 23%, el brasileño avanzó 4%. En un negocio donde logística, impuestos, tipo de cambio y derechos de exportación ya condicionan los márgenes, la energía suma otra variable al tablero. La competitividad del agro también se juega en el tanque.
