Las imágenes fueron registradas en un establecimiento de Formosa, donde cientos de aves invadieron un silo puente y los comederos de un corral de recría; el caso vuelve a poner el foco sobre una problemática frecuente para los productores y las alternativas que existen para controlarla

La presencia masiva de cotorras vuelve a generar preocupación entre los productores. Esta vez, el registro llegó desde Formosa, donde las aves se concentraron sobre un silo puente de planta entera de maíz y los comederos de un corral de recría.
El episodio se suma a los distintos casos registrados en el campo, donde las cotorras y palomas generan pérdidas tanto en cultivos como en establecimientos ganaderos. En estos últimos, el consumo de alimento y los daños sobre comederos y bebederos forman parte del impacto.
Pérdidas que llegaron al 40%
El ingeniero agrónomo Rubén del Fabro, explicó a Agrofy News que los ataques de cotorras y palomas se registran especialmente sobre cultivos de maíz y girasol en el norte de Santa Fe y Chaco.
Según los casos descriptos por el especialista, hubo situaciones en las que las pérdidas llegaron hasta el 40% de la producción.

Del Fabro señaló que los ataques suelen concentrarse en las cabeceras de los lotes, aunque las aves también pueden avanzar hacia el interior. Las condiciones del cultivo y la disponibilidad de alimento influyen en el comportamiento de las poblaciones y en la superficie afectada.
El impacto no se limita al porcentaje de plantas o granos dañados. La presencia de las aves también puede obligar a los productores a implementar distintas estrategias para reducir los ataques y evitar que el problema se repita durante las diferentes etapas del cultivo.
En la ganadería, el daño se concentra principalmente en el alimento disponible para los animales. En feedlots y corrales de recría, las cotorras pueden consumir parte de la ración y afectar instalaciones destinadas a la alimentación y provisión de agua.
Un gavilán como alternativa de control
Frente a los daños, una de las alternativas que se está desarrollando es el control biológico mediante aves rapaces.
En Santa Fe, Ecoraptor trabaja con gavilanes para desplazar poblaciones de cotorras y palomas. Su titular, Gonzalo Vitale, explicó a Agrofy News que el método se basa en utilizar el comportamiento natural de las aves rapaces para modificar los hábitos de las especies que generan daños.
El trabajo comienza con el análisis de la colonia. Se identifican los lugares donde las aves se alimentan, toman agua y descansan para determinar los puntos de intervención.

Vitale explicó que no necesariamente se debe trabajar en el lugar donde las cotorras o palomas se alimentan. Si la colonia utiliza otro espacio para descansar, ese sitio puede ser utilizado para provocar su desplazamiento.
La propuesta busca que las aves abandonen los lugares donde generan conflictos con la actividad productiva mediante la presencia de su depredador natural.
En los casos mencionados por Ecoraptor, se registraron situaciones con pérdidas de hasta un 35% en un lote.
