Exportaciones de lana: fuerte salto en volumen y dólares para la cadena argentina

La zafra 2025/26 cerró con un fuerte repunte de las exportaciones de lana argentina, impulsadas por China y Europa, y la nueva campaña acelera la tendencia

Las exportaciones argentinas de lana cerraron la zafra 2025/2026, comprendida entre julio de 2025 y junio de 2026, con un crecimiento interanual del 28% en volumen y del 66% en valor, según informó la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía. El sector colocó en el exterior 39.730 toneladas por USD 189,6 millones, una recuperación que cobra relevancia para una cadena agroindustrial con fuerte presencia regional y que vuelve a ganar terreno en mercados internacionales estratégicos, principalmente China y la Unión Europea.

El salto queda todavía más claro cuando se compara el último ejercicio con la zafra anterior. En el ciclo 2024/2025, la Argentina había exportado 31.088 toneladas de lana por USD 114,3 millones. En apenas un año, por lo tanto, el sector no sólo consiguió incrementar significativamente la cantidad comercializada, sino que logró una expansión mucho mayor de las divisas ingresadas. Esa diferencia entre el aumento del volumen y el crecimiento del valor exportado constituye una de las señales más relevantes para una actividad que necesita mejorar su ecuación económica y sostener competitividad frente a otros proveedores.

Exportaciones de lana: fuerte salto en volumen y dólares para la cadena argentina

China y Europa sostienen la recuperación y la nueva zafra acelera

El mapa comercial muestra, además, una especialización marcada según los destinos. De acuerdo con los datos difundidos por Agricultura, China encabeza las compras de lana sucia argentina, mientras que la Unión Europea concentra buena parte del mercado de lana peinada. Para el país, la combinación resulta estratégica porque permite participar tanto en el negocio de materias primas como en segmentos con mayor procesamiento. En un escenario internacional en el que la trazabilidad, la calidad y las exigencias ambientales pesan cada vez más, el desafío pasa también por capturar una porción superior del valor generado antes de que la fibra salga del país.

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La comparación de más largo plazo refuerza la magnitud del repunte. Frente a la zafra 2023/2024, las exportaciones de 2025/2026 acumularon un crecimiento del 69% en volumen y del 101,4% en las divisas generadas, según la información oficial. El desempeño aporta oxígeno a una economía regional particularmente importante para las provincias patagónicas y vuelve a poner sobre la mesa el debate por el agregado de valor. Para la Argentina, el interrogante no pasa solamente por vender más lana, sino por ampliar el procesamiento local y mejorar la inserción de productos con mayor transformación en los flujos comerciales globales.

Exportaciones de lana: fuerte salto en volumen y dólares para la cadena argentina

Las primeras cifras de la nueva campaña indican que el movimiento no se agotó con el cierre de junio. Entre julio y agosto de 2026 se exportaron 6.901 toneladas base sucia por USD 37,4 millones, lo que representa aumentos interanuales del 39% en volumen y del 103% en valor. El dato del primer bimestre de la zafra 2026/2027 resulta especialmente significativo porque el ingreso generado creció a un ritmo muy superior al de las toneladas despachadas. Si bien dos meses todavía constituyen un período corto para proyectar el resultado de toda la campaña, el arranque prolonga la recuperación observada durante los últimos ciclos.

La Secretaría de Agricultura considera que estos registros muestran una «evolución positiva y sostenida» de la cadena lanera argentina y consolidan el fortalecimiento observado en los mercados externos. Para el sector, sostener esa trayectoria dependerá ahora de variables que exceden la producción: competitividad cambiaria, costos logísticos, acceso a mercados, condiciones comerciales y capacidad industrial serán determinantes. En una región agroexportadora donde cada país busca ganar participación internacional, la oportunidad argentina está en transformar la recuperación de los embarques en un proceso más profundo de inversión, diferenciación y agregado de valor dentro de la cadena lanera.

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