Granja Tres Arroyos en crisis: 350 familias sin cobrar y una planta paralizada

La planta Avex de Río Cuarto está paralizada y sus trabajadores reclaman tres meses de salarios. La crisis golpea a 350 familias en medio del concurso.

Granja Tres Arroyos, el mayor grupo avícola de la Argentina, enfrenta un nuevo capítulo de su crisis. Esta semana, trabajadores de la planta Avex de Río Cuarto, Córdoba, se movilizaron para reclamar tres meses de salarios atrasados y denunciar la paralización total de la actividad. La situación, conocida este 8 de octubre, afecta a unas 350 familias vinculadas a distintas áreas del complejo y profundiza la incertidumbre sobre el futuro de la producción. El conflicto ocurre mientras la compañía atraviesa un concurso preventivo de acreedores, con deudas estimadas en US$350 millones.

El secretario general del Sindicato del Personal de la Industria de la Carne y sus Derivados de Córdoba, Claudio Moreno, advirtió que desde hace dos semanas no ingresan pollos para faena, lo que provocó la interrupción de las tareas. Según explicó, el problema no alcanza únicamente a los operarios de la planta industrial, sino también a quienes trabajan en granjas, incubación y servicios de guardia. El dirigente aseguró que no existe diálogo con la empresa y que los empleados desconocen cómo continuará la actividad. Hasta el momento, no se difundió una respuesta oficial de Granja Tres Arroyos frente a los nuevos reclamos salariales.

Concurso de acreedores, deudas millonarias y una crisis que se profundiza

El deterioro de la situación laboral ocurre en un escenario financiero complejo para Granja Tres Arroyos, que solicitó la apertura de un concurso preventivo con un pasivo cercano a los US$350 millones. La presentación judicial contempla a Granja Tres Arroyos SA, Holding Agro Industrial SA (HAISA), Wade SA y Avex SA, sociedades identificadas como integrantes del grupo empresario. La compañía pidió que el procedimiento se desarrollara de manera conjunta y, subsidiariamente, que se habilitaran concursos individuales. Además, declaró más de 4.800 acreedores, quienes deberán verificar sus créditos dentro del proceso judicial.

La nueva carrera por biostimulante y fertilizantes funcionales que acelera en América Latina

La situación de Avex presenta una particularidad patrimonial que agrega complejidad al conflicto. Las instalaciones industriales de Río Cuarto y algunas granjas fueron transferidas a la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) como parte de pago de una deuda por maíz. De acuerdo con la información conocida, cuando la planta todavía operaba, Granja Tres Arroyos debía abonar un adicional por utilizar esos establecimientos. Sin embargo, ACA no mantiene una relación laboral con los trabajadores afectados. Este escenario refleja cómo las dificultades financieras pueden extenderse hacia otros eslabones de la cadena agroindustrial argentina.

Ante la falta de respuestas, los empleados presentaron petitorios ante el Concejo Deliberante y la Municipalidad de Río Cuarto para solicitar algún mecanismo de asistencia social. El conflicto no comenzó ahora: a fines de mayo, unos 150 trabajadores denunciaron que la empresa les había impedido ingresar a la planta y reclamaron salarios correspondientes a abril. En aquella oportunidad, los operarios aseguraron que los inconvenientes laborales se arrastraban desde hacía aproximadamente un año. La reiteración de los reclamos muestra un deterioro sostenido de las condiciones de funcionamiento y mantiene en alerta a las familias que dependen de la actividad avícola en Córdoba.

En julio, frente a nuevas protestas, Granja Tres Arroyos había explicado que Avex atravesaba una parada programada de dos semanas, coordinada previamente con el personal y el sindicato. También sostuvo que los salarios no estaban atrasados, sino que se abonaban en cuotas mediante un cronograma definido para las distintas plantas del grupo. Sin embargo, el panorama denunciado en octubre es diferente: los trabajadores aseguran que acumulan tres meses sin cobrar y que la producción avícola se encuentra completamente detenida. La ausencia de pollos para procesar constituye un factor determinante, porque sin materia prima resulta imposible sostener el ritmo de faena y recuperar la actividad industrial.

La planta de Río Cuarto tiene además una historia vinculada con grandes movimientos empresariales del sector cárnico. Avex perteneció al grupo brasileño BRF, uno de los principales operadores mundiales de la industria de proteínas animales, que había adquirido la compañía en 2011 por US$150 millones. En 2018, BRF anunció su venta a Granja Tres Arroyos SA y Fribel SA, mediante una operación que incluyó las unidades productivas de Río Cuarto, Llavallol y Villa Mercedes. Aquella transferencia representó una ampliación de la presencia industrial del grupo argentino. Hoy, la crisis financiera y laboral vuelve a colocar bajo atención la continuidad operativa de una de esas instalaciones.

El caso también plantea interrogantes para el conjunto de la industria avícola argentina, una actividad estrechamente relacionada con la producción de maíz, la logística agroindustrial y la comercialización de alimentos. La interrupción de una planta de esta magnitud no solo compromete los ingresos de sus empleados, sino que puede generar consecuencias sobre proveedores y servicios vinculados a la producción. Aunque todavía no existe información oficial sobre un cierre definitivo de Avex, la falta de actividad y el conflicto salarial mantienen abierto un escenario de incertidumbre. La prioridad inmediata es conocer cómo se resolverán los salarios adeudados y qué posibilidades existen de reactivar la producción en Río Cuarto.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *