Maquinaria agrícola usada: las importaciones se triplicaron y Senasa refuerza controles

En diez meses ingresaron 214 equipos usados por Zárate, un 251% más que en 2025. Senasa intensificó las inspecciones para prevenir el ingreso de plagas.

La importación de maquinaria agrícola usada creció un 251% en Argentina durante los primeros diez meses de 2026, según informó la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca. Por el puerto de Zárate ingresaron 214 equipos, frente a los 61 registrados en igual período de 2025. Ante el aumento de los embarques procedentes principalmente de Estados Unidos y la Unión Europea, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) reforzó las inspecciones para evitar la entrada de plagas y enfermedades que puedan afectar la producción agropecuaria.

El incremento representa 153 máquinas e implementos adicionales respecto del año pasado. Sin embargo, el volumen sigue siendo reducido frente al mercado de equipos nuevos. De acuerdo con la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara), solamente en septiembre se patentaron 493 unidades de maquinaria agrícola. La comparación muestra que, pese al fuerte crecimiento porcentual de las importaciones de usados, su participación todavía resulta acotada frente a los patentamientos del sector.

Maquinaria agrícola usada: las importaciones se triplicaron y Senasa refuerza controles

Qué controles exige Senasa para importar maquinaria usada

El organismo sanitario advirtió que los equipos provenientes del exterior pueden transportar suelo, restos vegetales y plagas ausentes en Argentina. Por ese motivo, el personal del Centro Regional Buenos Aires Norte intensificó las verificaciones en la terminal portuaria de Zárate. Las inspecciones buscan comprobar que cada unidad cumpla con las condiciones sanitarias exigidas antes de autorizar su ingreso al país, para evitar riesgos sobre los cultivos y el patrimonio fitosanitario nacional.

Según explicó Senasa, la Autorización Fitosanitaria de Importación (AFIDI) exige que las máquinas estén limpias por dentro y por fuera, libres de tierra, residuos vegetales y plagas. También deben haber recibido un tratamiento cuarentenario aprobado por Argentina y contar con un certificado fitosanitario emitido por la autoridad del país de origen. Las inspecciones continuarán sobre cada embarque, mientras crece el ingreso de maquinaria usada al mercado argentino.

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