En un contexto interno todavía desafiante, el sector maderero comienza a mostrar cierta estabilidad en los niveles de actividad y encuentra en el comercio exterior una válvula de escape para sostener producción y empleo.

La industria de la madera atraviesa un momento bisagra. Luego de meses marcados por una fuerte contracción del mercado interno, el sector empieza a mostrar señales de estabilización en los niveles de actividad, al tiempo que refuerza su perfil exportador como estrategia para sostener la producción, preservar el empleo y atravesar una coyuntura económica compleja.




Imagen: Secretaría de Agricultura de Río Negro













