El aceite de soja es hoy el segundo producto que más dólares genera en Argentina y podría perder espacio en un mercado clave si avanza este pacto que implicaría que el derivado oleaginoso producido en Norteamérica ingrese más barato que el de nuestro país.

Más allá de la cercanía que permanentemente manifiesta hacia el presidente Javier Milei, la política comercial de los Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump está demostrando ser una amenaza para los intereses argentinos.
Se está viendo, por ejemplo con el caso Vietnam, nuestro principal importador de maíz y harina de soja, al cual el gobierno norteamericano busca que compre más productos agrícolas suyos para equilibrar la balanza comercial.


Lucas Magnano (al centro), junto a la presidenta de Coninagro Córdoba, Vanesa Padullés.














