Cómo fueron los inicios de DeepAgro
DeepAgro nació como una tesis universitaria de Juan Manuel Baruffaldi, estudiante del programa NVIDIA Fellows, una iniciativa de becas de posgrado que ofrece apoyo financiero a estudiantes de doctorado que investigan en áreas vinculadas a la computación acelerada y sus aplicaciones.
Baruffaldi fue también ganador del NVIDIA Contest 2014, cuyo premio fue una placa K40 destinada al centro de investigación de su universidad. Ese impulso inicial lo llevó a seguir profundizando su experiencia con placas NVIDIA, desde las TK1, luego las TX2, hasta llegar a las más recientes como Jetson NX y Orin AGX.
Desde 2019, DeepAgro forma parte del programa NVIDIA Inception, que apoya a startups innovadoras con mentoría técnica, acceso a tecnologías avanzadas y oportunidades de networking. Gracias a este programa, la empresa ha podido escalar el uso de las placas, que hoy son el componente clave de su producto, con una compra anual de 1.000 unidades.
“Es impresionante ver historias como la de DeepAgro, que tuvieron un impulso de NVIDIA y hoy están transformando la vida de miles de negocios”, destaca Marcio Aguiar, director de la división Enterprise de NVIDIA para América Latina. “Queremos ampliar aún más nuestro alcance para que surjan más empresas como DeepAgro”.
DeepAgro ya opera comercialmente en Argentina y Uruguay, con más de 80 unidades vendidas. En Brasil y Estados Unidos, la tecnología se encuentra en fase de pruebas con grandes productores y entidades validadoras. En Brasil, los ensayos se están llevando a cabo en cultivos de caña, soja y algodón, con resultados prometedores: una precisión de hasta el 96% en la detección de malezas.