El Gobierno aplazó los impuestos a los combustibles y resignó más de USD 2.100 millones para contener precios, una medida que impacta de lleno en los costos del agro.
En un intento por contener los precios de los combustibles y evitar un nuevo impulso inflacionario, el Gobierno de Javier Milei resignó más de USD 2.100 millones en ingresos fiscales durante 2025, según estimaciones privadas. La decisión de aplazar la aplicación completa del Impuesto a la Transferencia de Combustibles (ICL) y del impuesto al dióxido de carbono (CO) impacta de lleno en el equilibrio de las cuentas públicas, pero también en la dinámica de costos del sector agropecuario, donde el gasoil es insumo esencial para la producción y el transporte.






















