ATILRA rechazó el plan de crisis de SanCor y pidió la quiebra con continuidad productiva. El juez de Rafaela debe resolver si respalda el rescate o avanza con una intervención judicial.
La histórica cooperativa láctea SanCor atraviesa el punto más crítico de una crisis que lleva más de siete años. Desde 2017, la firma arrastra problemas financieros, deudas salariales y pérdida de competitividad, que la obligaron a vender activos, reducir personal y operar principalmente bajo la modalidad fasón. Hoy, la supervivencia de la empresa depende de una decisión judicial clave: el juez Guillermo Adrián Valés, del Juzgado Civil y Comercial de la Cuarta Nominación de Rafaela, deberá definir si aprueba el plan de rescate propuesto por la cooperativa o si acepta el pedido de quiebra con continuidad productiva impulsado por el gremio lácteo ATILRA.

























