El nuevo proyecto de ley de biocombustibles podría duplicar la demanda doméstica de aceite de soja, incrementar el consumo interno de maíz y favorecer nuevas inversiones en plantas de molienda, generando mayor valor agregado en origen.

El nuevo proyecto de ley de biocombustibles marca un giro estructural para el entramado agroindustrial y energético argentino.
La propuesta busca instalar un régimen de libre competencia, licitaciones transparentes en un Mercado Electrónico Único y un techo de precios fijado por la paridad de importación del combustible fósil.
Esta medida no solo rediseña la normativa, sino que impulsará la demanda interna de granos y dinamizará la molienda tanto en el nodo del Gran Rosario como en las regiones maiceras del interior.
















