Especialistas del INTA instan a intensificar el monitoreo de Dalbulus maidis en cultivos de maíz tardío y de segunda siembra.

Aunque la presencia del vector disminuyó respecto a 2024, advierten sobre la necesidad de identificarlo correctamente y evaluar posibles medidas de control para evitar enfermedades como el achaparramiento.
Especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) han publicado nuevas recomendaciones para la detección temprana y manejo de la chicharrita del maíz (Dalbulus maidis), un vector de enfermedades como el achaparramiento. Aunque la densidad poblacional del insecto ha disminuido en comparación con la campaña 2024, las condiciones climáticas actuales favorecen su proliferación en algunas regiones del país.
































