Investigadores del INTA Bordenave -Buenos Aires- desarrollaron una avena que se adapta a diversos ambientes productivos, especialmente los del centro y norte de la región Pampeana.

Gracias al uso de herramientas biotecnológicas, Liliana INTA posee un alto potencial de producción de forraje y muy buen comportamiento a enfermedades, lo que le aporta mayor productividad.



















Soja: otro año con sequía en el Chaco