Un estudio de investigadores de la Universidad de Ohio reveló que la siembra directa, junto a otras prácticas como cobertura y rotación, permite recuperar e incluso mejorar el stock de carbono de los suelos, respecto de paisajes nativos.

Investigadores de la Universidad de Ohio, liderados por los especialistas Yuca Moraes Sá y Rattan Lal, lideraron un estudio en dos biomas de Brasil para evaluar la evolución de los niveles de carbono en el suelo bajo tres situaciones: vegetación nativa o natural, agricultura bajo labranza y agricultura de conservación.




















