El alza del petróleo reaviva alertas sobre mayores costos logísticos, fertilizantes e inflación. El agro podría enfrentar un nuevo escenario de presión.
El petróleo Brent volvió a superar los US$100 por barril esta semana tras la escalada del conflicto en Medio Oriente y los ataques sobre rutas estratégicas de transporte marítimo. Analistas internacionales ya evalúan un escenario en el que el crudo alcance los US$120 si continúan las interrupciones del suministro. Para el sector agropecuario, la posibilidad de un nuevo shock energético representa mucho más que una suba del combustible: implica mayores costos de producción, logística y comercialización en un contexto de márgenes cada vez más ajustados.






















