La pérdida de eficacia de algunas herramientas tradicionales impulsa nuevas estrategias biológicas que prometen proteger rendimientos y mejorar la rentabilidad.
El avance de malezas, plagas y enfermedades resistentes está transformando la forma en que los productores protegen sus cultivos. Durante 2026, el manejo de resistencia se consolidó como uno de los principales motores del crecimiento de los productos biológicos en los principales mercados agrícolas del mundo. Según información relevada por la redacción de AgroLatam a partir de consultas con empresas, especialistas en protección de cultivos y fuentes internacionales del sector, cada vez más productores incorporan estas tecnologías para proteger rendimientos, mejorar la rentabilidad y extender la vida útil de fungicidas, herbicidas e insecticidas tradicionales.















Lote de trigo en el norte de Córdoba (Gentileza Mario Aguilar Benitez)









