La principal zona triguera del país, que aporta entre el 40% y el 50% de la producción nacional, contiene el grueso de las 2,8 millones de hectáreas que espera un rendimiento promedio o por encima del mismo a pesar de la sequía.

El centro y sur de Buenos y el este de La Pampa son las regiones que hoy concentran la mayor superficie del trigo que se encuentra en condiciones normales a buenas en la Argentina gracias a un mejor régimen de lluvias, y que de producirse nuevas precipitaciones cuenta con la posibilidad de mejorar aún más su estado.
De esta manera, la principal zona triguera del país, que aporta entre el 40% y el 50% de la producción nacional, contiene el grueso de las 2,8 millones de hectáreas que espera un rendimiento promedio o por encima del mismo a pesar de la sequía, lo que representa el 46% de las 6,1 millones de hectáreas implantadas del cereal a nivel nacional.
Según el último informe sobre condición de cultivos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCR), en el cual se volvió a recortar la estimación de producción de trigo en 1,2 millones de toneladas hasta las 14 millones, el 54% del trigo presentaba un estado regular a malo, el cual se ubica sobre el centro y norte del país mayoritariamente, mientras que el 37% mostraba una condición normal y solo el 9% entre bueno y excelente, ubicado casi con exclusividad en el centro y sudoeste bonaerense y este de La Pampa.






















