Los engordadores estimaron que entre costos productivos y financieros, pierden $ 26.800 por cabeza engordada. Los mostradores no repuntan y frenan a toda la cadena de valor ganadera.

La suba en la tasa de interés sigue erosionando el negocio del feedlot, que si bien se mantiene en niveles de encierre más elevados en relación al año pasado, no logra repuntar.






















