La Bolsa de Cereales de Buenos Aires, que la semana pasada había reducido su estimación en 100.000 hectáreas, ahora achicó el área otras 100.000 hectáreas más.

Parece que la siembra de trigo será una ventana de tiempo con mucha incertidumbre sobre el área que finalmente se terminará sembrando, sobre todo, por el impacto del clima y la falta de precipitaciones.





















