Entre dietas urbanas, seguridad alimentaria y geopolítica, la soja brasileña se convirtió en una pieza central del sistema de proteínas de China. Detrás de cada embarque hay mucho más que comercio agrícola.
Entre 2021 y 2025, considerando solo los primeros siete meses de cada año, más de 240 millones de toneladas de soja salieron de Brasil rumbo a puertos chinos. Ese flujo sostenido explica, en buena medida, por qué China compra tanta soja brasileña y cómo un solo cultivo pasó a conectar cocinas familiares, sistemas ganaderos y decisiones estratégicas en Beijing.







del Río Salado, un proyecto largamente esperado por productores, municipios y poblaciones afectadas por inundaciones recurrentes.

Las cosechadoras fueron el «motor» del mercado en 2025, según ACARA

demarcación de sendas peatonales en Av. Moreno y Mitre. Se prevee continuar por la misma avenida hacia calle Alem tanto en demarcación con pintura termoplástica como con pintura acrílica amarilla sobre cordones.












