Según la Eeaoc, por ahora el poder germinativo es del 87%; y el vigor, del 82%.
Se sabe que la calidad de la semilla de soja no es un dato menor a la hora de la siembra. De hecho, a criterio de Mario Devani, de Fernando Ledesma y de José Sánchez, técnicos de la sección Granos de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc), este tema debería haberse considerado previamente.
Los especialistas consideraron que para un correcto manejo primero se debería haber realizado un control al momento de la cosecha; luego se la debería haber monitoreado durante su evolución, y finalmente, previo a la siembra, volver a verificar su calidad. Esto se debe, según explicaron, a que puede modificarse debido a la acción de las condiciones ambientales al momento de ser trillada, sin contar que pueden resultar dañadas por plagas (chinches o picudos). A raíz de todo esto, subrayaron la importancia del uso de fungicidas curasemillas y de insecticidas, ya que en algunos casos se presentan lotes con antecesores de plagas que pueden comprometer la implantación del cultivo.