El revés judicial en Rafaela reactiva el proceso de salvataje y deja a la cerealera a merced de nuevos oferentes.

La incertidumbre vuelve a sobrevolar la reestructuración de una de las empresas más emblemáticas del agro argentino.
Por segunda vez en menos de un año, la Justicia santafesina le dio la espalda al acuerdo concursal que Vicentin pretendía homologar para salir de la crisis financiera en la que se hundió en 2019. Esta vez, fue la Cámara de Apelaciones de Rafaela la que ratificó el rechazo dispuesto por el juez de primera instancia y dejó firme la apertura del llamado cram down, un mecanismo de salvataje que permite a terceros presentar propuestas para quedarse con la empresa.






























