Actualidad Mercados Agricultura Clima Ganadería Maquinaria Agrolatam Mercados Mercados Martes, 26 de mayo de 2026 Retenciones y petróleo: la doble señal que sacude al campo y redefine ventas

La baja de retenciones anunciada por Milei llega en medio de tensión global, petróleo récord y mercados volátiles. Qué cambia para soja, maíz y trigo.

El Gobierno nacional anunció una reducción de retenciones para trigo y cebada y anticipó una baja gradual para el resto de los granos a partir de enero de 2027. La medida fue confirmada en medio de una semana marcada por la volatilidad internacional, el avance de la cosecha argentina y la escalada del conflicto en Medio Oriente, factores que podrían alterar la rentabilidad y las decisiones comerciales de miles de productores.

La noticia llegó en un contexto complejo para los mercados agrícolas. Mientras China prometió ampliar sus compras de productos agropecuarios estadounidenses por USD 17.000 millones anuales durante los próximos tres años, la falta de operaciones concretas moderó rápidamente el optimismo inicial. Al mismo tiempo, el bloqueo del Estrecho de Ormuz volvió a encender alarmas en los mercados energéticos y empujó el precio del petróleo por encima de los USD 100 por barril.

Retenciones y petróleo: la doble señal que sacude al campo y redefine ventas

Según explicó Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, los operadores reaccionaron primero con entusiasmo a la expectativa de una mayor demanda china, aunque posteriormente los precios corrigieron por la ausencia de negocios efectivos.

Los movimientos geopolíticos volvieron a convertirse en protagonistas. La persistencia del conflicto en Medio Oriente mantiene bajo presión a los mercados energéticos y genera preocupación por los costos de producción y logística en todo el mundo.

El petróleo por encima de los USD 100 no solo impacta en combustibles y transporte, sino también en fertilizantes, insumos estratégicos y costos operativos para toda la cadena agroindustrial.

Para los analistas, si el bloqueo del principal corredor petrolero global se prolonga durante los próximos meses, el encarecimiento de la energía podría trasladarse de forma directa a los costos agrícolas internacionales.

La soja enfrenta presión de cosecha y expectativas por las retenciones

En el mercado de soja, la tendencia estuvo dominada por la toma de ganancias de los fondos especulativos. La rápida evolución de la campaña estadounidense y la abundante oferta brasileña contribuyeron a moderar las cotizaciones.

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Estados Unidos ya implantó el 67% de la superficie prevista, mientras Brasil consolida una campaña histórica. Las proyecciones privadas ubican la cosecha brasileña por encima de los 180 millones de toneladas, con perspectivas incluso más elevadas para la próxima temporada.

En Argentina, la situación productiva continúa mostrando resultados positivos. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires elevó la estimación de cosecha a 50,1 millones de toneladas, mientras la recolección ya cubre cerca del 75% del área apta.

Sin embargo, el foco de los operadores locales cambió de la cosecha hacia la política tributaria. La posibilidad de una reducción gradual de derechos de exportación genera expectativas entre los productores.

Retenciones y petróleo: la doble señal que sacude al campo y redefine ventas

La principal incógnita es si la promesa de menores retenciones incentivará una mayor comercialización o, por el contrario, llevará a muchos productores a postergar ventas esperando mejores condiciones futuras.

El maíz continúa exhibiendo uno de los panoramas más sólidos del ciclo agrícola. En Estados Unidos, la siembra ya alcanzó el 76% del área proyectada, mientras las exportaciones mantienen un ritmo superior al esperado por el mercado.

La demanda internacional aparece cada vez que los precios muestran retrocesos, otorgando sostén a las cotizaciones y evitando correcciones más profundas.

En Argentina, las perspectivas son aún más contundentes. La Bolsa de Cereales ajustó al alza su estimación productiva hasta 64 millones de toneladas, una cifra récord que consolida al cereal como uno de los pilares de la campaña.

Además, el ingreso simultáneo de soja y maíz permitió reducir tensiones logísticas observadas semanas atrás, cuando los exportadores llegaron a pagar importantes sobreprecios para asegurar mercadería y cumplir embarques.

Trigo: menos retenciones, más competitividad y nuevas oportunidades

La decisión oficial de reducir los derechos de exportación para trigo y cebada desde el 7,5% al 5,5% representa una de las principales novedades para la campaña fina.

La medida mejora la capacidad teórica de pago al productor en aproximadamente USD 5 por tonelada, aunque el mercado ya venía mostrando valores competitivos impulsados por la necesidad de originar mercadería.

En paralelo, el contexto internacional aporta señales alcistas. El Consejo Internacional de Cereales redujo su estimación de producción mundial a 820 millones de toneladas, mientras persisten problemas climáticos en importantes regiones productoras.

Retenciones y petróleo: la doble señal que sacude al campo y redefine ventas

Estados Unidos continúa afectado por la sequía en áreas clave del trigo de invierno, Australia enfrenta restricciones hídricas que podrían reducir la superficie sembrada y Alemania proyecta una caída en su producción.

La combinación entre una oferta global más ajustada y una menor carga tributaria podría mejorar la competitividad del trigo argentino en los mercados internacionales durante los próximos meses.

No obstante, la gran incógnita sigue siendo el comportamiento de los exportadores. El mercado observará si la mejora fiscal se traslada plenamente a los precios pagados al productor o si parte del beneficio queda absorbido dentro de la cadena comercial.

La campaña agrícola ingresa en una etapa decisiva. Por un lado, Argentina avanza hacia cosechas de soja y maíz que prometen recuperar volumen y dinamizar el ingreso de divisas. Por otro, las señales oficiales sobre retenciones modifican las expectativas comerciales de los productores.

La incertidumbre global, la evolución de China, el precio internacional del petróleo y las decisiones de política económica serán determinantes para definir la rentabilidad de los agronegocios durante la segunda mitad del año.

La reducción de retenciones aparece como una señal positiva para el sector, aunque su verdadero impacto dependerá de cómo reaccionen los mercados, los exportadores y los propios productores frente a un escenario que continúa cambiando semana tras semana.

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