En pleno monte del noroeste cordobés, Andrea es la única alumna del colegio Pío Zárate, a donde llega todos los días tras transitar 15 kilómetros. Junto también a su única maestra, son un ejemplo del esfuerzo asociado a la ruralidad.

Una alumna, una maestra, una escuela rural y un proyecto de hidroponia en una zona desfavorecida para la producción agrícola, componen los elementos de una historia de dedicación, vocación y esfuerzo en el noroeste cordobés.
El caso, difundido por el Gobierno de Córdoba, corresponde a Andrea, una niña de 10 años que es la única alumna de la escuela Pío Zárate, ubicada en el paraje Buena Vista (departamento Pocho), a 120 kilómetros de la capital provincial, en plena zona de monte árido.























