Mientras el crecimiento de la producción comienza a desacelerarse y el clima vuelve a encender alertas por un posible fortalecimiento de El Niño, toda la cadena láctea acordó avanzar en una mesa de trabajo para mejorar la competitividad y generar previsibilidad.

La lechería argentina atraviesa una etapa de transición. Tras un primer semestre con fuerte crecimiento productivo, el ritmo de expansión del ordeñe comenzó a moderarse, en un contexto marcado por condiciones climáticas atípicas, un mercado interno que continúa débil y la necesidad de sostener las exportaciones.
Frente a ese escenario, productores tamberos, industria y funcionarios nacionales y provinciales acordaron avanzar en una agenda común para impulsar el desarrollo del sector.





















