La prolongación de la guerra entre Rusia y Ucrania continúa condicionando el comercio internacional de granos y aceites vegetales, impulsando la firmeza de los precios del trigo, el maíz y el girasol. El conflicto, que ya supera los cinco años, volvió a afectar infraestructura portuaria y plantas vinculadas al procesamiento de oleaginosas en Ucrania durante las últimas semanas, alterando la oferta global. Para la Argentina, este escenario representa una oportunidad para fortalecer sus exportaciones, especialmente de aceite de girasol, en un mercado que busca proveedores confiables y con capacidad de cumplir contratos.