La baja de stocks en Estados Unidos y el atraso en la siembra del maíz brasileño fortalecen a la exportación argentina. La comercialización del cereal supera incluso al trigo, algo que no es común en los registros históricos.

La reducción temporal de los derechos de exportación en granos y subproductos comenzó a tener impacto en las pizarras locales.
Según Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, el maíz argentino mejoró unos U$S 10 la tonelada, versus una suba de U$S 3 en Chicago































