Con precios más competitivos y temores de aranceles, los importadores chinos priorizan a Brasil sobre Estados Unidos.

El mercado global de la soja enfrenta un nuevo reordenamiento. En medio de temores sobre posibles tensiones comerciales tras el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, los compradores chinos están optando masivamente por cargamentos brasileños, dejando de lado la soja estadounidense. Este cambio estratégico se refleja en una creciente participación de Brasil en las importaciones chinas, consolidándose como el principal proveedor del gigante asiático.




















