
VENCIMIENTOS DE SEPTIEMBRE


Se publicó en el Boletín Oficial la resolución que restablece el Programa de Incremento Exportador, pero bajo un nuevo esquema que no establece un tipo de cambio fijo. Expectativa por cómo reaccionará el mercado al nuevo «dólar soja».

Por medio del decreto 443/2023, el Gobierno nacional restableció a partir de este martes la vigencia del Programa de Incremento Exportador (PIE), que en sus diferentes ediciones realizadas en el último año impuso un “dólar soja” para impulsar las exportaciones y el ingreso de divisas.
En esta oportunidad, como en las anteriores, el programa está destinado a “aquellos sujetos que hayan exportado “en algún momento de los 18 meses inmediatos anteriores a la entrada en vigencia de este decreto” soja y sus subproductos (harina y aceite).
En tal sentido, el Gobierno aclaró que podrán incluirse en el programa mercaderías que se hayan comercializado tanto de manera previa o posterior a la fecha de entrada en vigencia del decreto, aun sin estar perfeccionadas, así como la compraventa con precio en pesos “a fijar”.
La novedad es que se confirma un mecanismo completamente distinto al que rigió en las etapas anteriores, cuando el Gobierno estableció un tipo de cambio determinado para las operaciones de ventas de la oleaginosa.
Ahora, se trata de un mecanismo un poco más complejo, según el siguiente detalle:
A priori, esto significa por ejemplo que si un agroexportador adquiere una tonelada de soja, podría pagar el 75% a tipo de cambio oficial ($ 365,50) y el 25% a alguna cotización libre (por ejemplo, $ 770,70 el dólar MEP).
Por esa razón, es que hay analistas que posicionan el nuevo “dólar soja” en torno a los $ 450.
Sin embargo, la clave aquí es que, al no establecer el Gobierno el valor del tipo de cambio, serán en realidad las empresas las que decidan por qué vía liquidar el 25% “libre”. Incluso se había hablado en un principio de que solo podrían aplicarlo a importaciones temporarias desde países limítrofes, y no a adquirir soja en el mercado local.
De allí que, a priori, es imposible predecir qué rumbo tomará el mercado en materia de precio para la oleaginosa.
El programa estará vigente por un mes, ya que el ingreso de las divisas correspondientes podrá hacerse hasta el 30 de septiembre como máximo, según consta en el texto normativo.
En cuanto al pago de los derechos de exportación, un tema que generó ruidos con los agroexportadores, el mecanismo también es complejo.
Según el decreto, “deberán abonar una suma en concepto de adelanto, considerando la mitad del porcentaje previsto en el artículo 4º del Decreto N° 1177 del 10 de julio de 1992 conforme la mercadería de que se trate, en un plazo que no podrá superar el 28 de septiembre de 2023, inclusive, considerando como base imponible el monto que surja de las divisas ingresadas y negociadas a través del Mercado Libre de Cambios (MLC)”.
“Dichas sumas, expresadas en moneda extranjera, deberán considerarse un Certificado de Crédito Fiscal aplicable, en un primer término, al pago del derecho de exportación o, en su defecto, podrá utilizarse a los fines de la cancelación de obligaciones impositivas de los sujetos adheridos a los términos del presente Programa”, agrega el documento.
A la hora de explicitar las razones que llevan a restablecer el PIE, el Gobierno señala en los considerandos de la resolución que “la República Argentina es un relevante exportador mundial de las manufacturas de la soja, productos con baja incidencia directa en la cadena de abastecimiento nacional; de allí que esos alimentos y materias primas no generen impacto directo en la canasta familiar ni en las mediciones del índice mensual de inflación“.
En este marco, para la Casa Rosada, “todo estímulo exportador a los sectores mencionados redunda en ingresos fiscales incrementales, a través del cobro de derechos de exportación como tributos nacionales y provinciales”.
El problema es que, según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario, la molienda de soja es la más baja desde los años 2007 y 2008, mientras que la capacidad ociosa de la industria se muestra en ascenso.
“Esta baja de molienda genera problemas de cumplimiento de contratos de exportación del primer complejo exportador del país y además pone en riesgo el empleo industrial, sustentado en el reclamo y preocupación presentados por los sindicatos aceiteros”, subraya el decreto.
Por eso, atento a los resultados de los PIE anteriores, “se considera pertinente restablecer el mencionado Programa”, finaliza.

La Secretaría de Desarrollo Local de la Municipalidad de Saladillo informa que la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación creó el Programa de Fortalecimiento Productivo para la Cadena Apícola destinado a mejorar las condiciones productivas y comerciales de las y los productores apícolas de todo el país, con un presupuesto de 1.500 millones de pesos.
La inscripción ya se encuentra habilitada.
Para percibirlo tiene que:
– Tener entre 5 y 500 colmenas inscriptas al 28 de feb de 2023
– Tener vigente su RENAPA al 28 de feb de 2023
– Contar con CBU bancario a nombre del titular del RENAPA
– Contar con CUIT/CUIL y clave fiscal
– Completar la solicitud a través del sistema de autogestión de SAGyP.
¿Cómo solicitar el beneficio?
ingresar al sistema de autogestión de SAGyP
https://programaapicola.magyp.
Instructivo de solicitud
https://acortar.link/
Para más detalles consulte el enlace de la resolución
https://www.boletinoficial.
Así lo sugirió Carbap, en un comunicado en el que pidió «prudencia» a los productores y calificó de «confusas» a las medidas que anunció Sergio Massa y que comenzaron a oficializarse en las últimas horas.

La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) llamó a sus productores asociados a comercializar solo “lo mínimo necesario para saldar los compromisos asumidos”, de manera de no avalar masivamente el nuevo “dólar soja” que oficializó este martes el Gobierno.
“En el marco de su reunión de Consejo Directivo, la entidad resolvió comunicar a los productores asociados la necesaria prudencia al momento de comercializar sus productos tras las confusas medidas anunciadas desde el Gobierno”, indicó Carbap en un comunicado.
Luego explicó que, desde su punto de vista, nuevamente se anunciaron “medidas intervencionistas” que “distorsionan el mercado, generando inestabilidad, tan solo con un propósito recaudatorio, desentendiéndose de las consecuencias de dichas medidas”.
Para Carbap, “la irresponsable estrategia de seguir asfixiando al sector más productivo del país con intervenciones distorsivas”, es lo que hace que la entidad recomiende “claramente a los productores comercializar lo mínimo necesario para saldar los compromisos asumidos”.
Esto “hasta tanto se normalicen los mercados y el marco económico logre encauzarse”, finalizó.

En el día de ayer se realizó operativo de control de tránsito en la Ruta 205 y Sanguinetti.
Se controló la documentación de los vehículos que circulaban por ambas arterias.
Se realizaron 4 actas de infracción por falta de seguro y licencia de conducir, de tarjeta identificatoria y prohibición de circular, los mismos se remitieron al corralón municipal.
Participaron del operativo, personal de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, base en Roque Pérez, personal Policial de Comisaría de Saladillo y personal de Seguridad Vial de la Municipalidad de Saladillo.
#EnSaladilloNosCuidamosEntreTo
Desde los bancos ya están trabajando para que los productores puedan afrontar el nuevo ciclo sin asfixia financiera. Las propuestas de asistencia que impulsan desde Banco Macro.

El inicio de la campaña gruesa 2023/24 encuentra a los productores en un contexto complejo, tanto por factores climáticos como de coyuntura económica.
En este contexto, las líneas de financiamiento de los bancos jugará un rol fundamental para sostener las expectativas de producción.
En el marco del reciente congreso de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), que se llevó a cabo en Rosario, el Banco Macro acercó su paleta de soluciones para el campo.
Juan Martín Ocampo, Gerente Banca Agro de Macro, resumió cual es el estado de situación que observan desde la banca privada.
“Creemos que habrá una necesidad de capital de trabajo importante, recordemos que la fina también fue mala el año pasado”, expresó.
Más allá de este escenario complejo, el directivo destacó que los productores al momento de cumplir con sus compromisos financieros.
En este punto, ponderó la cercanía de Banco Macro con el agro, a partir de una red de sucursales que acredita más de 500 puntos de atención al público. “Eso nos hace entender muy bien lo que pasa con nuestros clientes”, afirmó.
En este sentido, adelantó que renovaron toda su línea de oferta de financiación en pesos, al entender que si bien hay dólares disponibles para financiar la campaña, el mercado local se vuelca hacia el peso.
“Hemos renovado acuerdos con las principales 100 firmas proveedoras de insumos del mercado, que también alcanza a todos sus distribuidores. Eso nos permite compensar una tasa y ofrecer condiciones especiales para nuestros clientes”, detalló.
Ocampo afirmó que con el correr de las campañas, los productores han mejorado el lado financiero de su trabajo. “Entiende que el insumo crédito es uno más que hay que planificarlo con tiempo y entenderlo”, destacó.
En un contexto de tasas elevadas, los productores analizan al detalle cuales son los pasos a seguir. “Ellos proyectan resultados y ven para su negocio si una tasa agrega valor o descuenta valor en el negocio, el productor esta cada vez más al tanto y cada vez más eficiente en ese sentido”, concluyó.
En uno de los accesos a la ciudad, en la rotonda de intersección de Juan Manuel de Rosas y Ruta 51, se encuentra emplazada la escultura “Imagen de Cristo”, de enormes dimensiones, gesto amable y de gran expresividad.

CAMBÉ, Brasil-. A 12 kilómetros de esta localidad brasileña del estado de Paraná la bandera argentina flamea en lo alto de un mástil. A la vera de la ruta, un cartel de GDM anuncia la llegada a dos laboratorios de esta compañía de genética que, desde la localidad bonaerense de Chacabuco, se convirtió en referente en soja y, en el caso de este país, que es el mayor productor del mundo en este cultivo, la firma tiene una marca única: su genética está en el 79% de las semillas de la oleaginosa que se comercializan aquí.
Las instalaciones en este lugar son un ejemplo de la continua expansión de la empresa fundada por cinco amigos que este año proyecta alcanzar una facturación de $850 millones. Una compañía presente en más de 15 países y que representa con su genética el 45% de la soja que se siembra en el mundo. Aquí vienen de invertir más de US$3 millones para duplicar su capacidad y concentrar el trabajo de edición génica, por ejemplo en soja, entre otras actividades.

Cabe mencionar que la empresa, recientemente, fue la responsable de crear la primera soja editada en el país vecino y en la Argentina con baja presencia en azúcares, además de haber desarrollado una segunda variedad más resistente a la sequía.
“Lo relevante es que los organismos reguladores [mencionó los casos de Brasil, Argentina y Colombia] evaluaron la soja y la clasificaron como equivalente a la soja convencional. Esto implica que no está sujeta a regulaciones como organismo genéticamente modificado [a diferencia de los OGM, que incorporan un gen externo, con la edición génica se trabaja sobre una parte de interés del ADN], lo que permite su siembra, manejo, consumo y comercialización en igualdad de condiciones que la soja convencional”, indicó André Beló, gerente de NBT’s (Nuevas Tecnologías de Mejoramiento) de la compañía. En ese sentido, destacó que esto evita tener que afrontar los costos adicionales asociados al proceso de producción de un producto transgénico que hacen al cultivo más costoso.
El desarrollo de la variedad reducida en azúcares, que aseguran podría llegar al mercado brasileño para la campaña 2025/2026 y al argentino el mismo año o el siguiente, tendría un impacto positivo para la producción de proteína animal.
En rigor, en la empresa explicaron que las semillas de soja contienen compuestos como la rafinosa y la estaquiosa que son azúcares solubles que no se digieren adecuadamente en animales monogástricos como vacunos, cerdos y humanos. Cuando se consumen a través de alimentos elaborados con harina de soja pueden causar problemas como la producción de gases, malestar intestinal, y reducción en la eficiencia energética del alimento, lo que resulta en un menor aumento de peso, es decir menor productividad.
A partir de ello, la compañía modificó un genoma de la soja obteniendo como resultado una nueva versión con reducción de estos azúcares.
En tanto, para la variedad que es tolerante a la sequía, según explicaron, identificaron un gen que puede detectar cuándo la planta está con algún estrés abiótico. En un caso específico sequía, inicia una cadena de efectos en la planta para protegerla de ese estrés.
“En esta primera etapa nosotros demostramos que éramos capaces de editar el genoma de soja del germoplasma de GDM, crear productos, y avanzar hasta la fase de validación, para después pasar a la comercialización. Con esto cumplido, evaluamos los proyectos en los que nosotros podíamos trabajar y vimos que teníamos que aumentar la disponibilidad de recursos”, dijo Beló.

Por esa razón, explicó que la marca decidió hacer una inversión en este laboratorio para ampliar su capacidad. “Con este laboratorio, más que doblamos la capacidad de hacer proyectos, más que podemos hacer el doble de plantas y podemos tener más proyectos para atacar distintas características de la soja”, comentó.
El complejo reúne dos conjuntos de laboratorios integrados entre sí que satisfacen las demandas de la empresa a nivel mundial. En el primero de ellos, “Edición Génica, donde se trabaja en el desarrollo de rasgos (semillas con una determinada característica), principalmente para la soja, que puedan traer mejoras a las plantas y aumentar el potencial productivo de los cultivos.
En el segundo, “Marcadores Moleculares y Secuenciación”, cuentan con una amplia capacidad para la extracción de ADN y genotipado a gran escala. Para ello utilizan plataformas automatizadas en toda la línea de producción, con capacidad para generar aproximadamente 250.000 datos por día, además de dos plataformas de secuenciación de ADN. Con esta expansión en el complejo de laboratorios, la empresa generará más de 500 millones de datos en el área de secuenciación por año.
La firma, que está a cargo de Ignacio Bartolomé, hijo de Gerardo, uno de los fundadores, comenzó con su proyecto en Brasil en 2003, pero no fue sino hasta 2008 que lanzaron su primer producto al mercado con la marca Brasmax. Sorprendentemente, en su primer año, este producto logró capturar el 6% de participación en el mercado. Cuatro años después, introdujeron la tecnología Intacta, de tolerancia a plagas, junto con la marca Don Mario, y para entonces ya habían alcanzado una participación del 26%. En 2013 lanzaron el negocio de licencias de GDM.

En 2018 se consolidaron como líderes del mercado de genética con una participación del 41%. Al año siguiente lanzaron Neogen cuando ya tenían una participación del 48%. Para 2021, con el producto Dagma, llegaron a una participación del 64%.
En Brasil se comercializan al año cerca de 50 millones de bolsas y se siembran cerca de 43 millones de hectáreas de soja, de esto un 80% es con semillas compradas y el restante de uso propio.
Actualmente, en Brasil la empresa tiene en estudio unas 150.000 nuevas variedades que están en 827.000 parcelas distribuidas en 150 puntos geográficos diferentes. Posee más de 800 empleados, un 50% dedicados a la investigación.
En el país vecino también están buscando expandirse en el mercado del maíz, al igual que en la Argentina, que actualmente representa una facturación de US$162 millones. Según detallaron, tienen una participación del 0,5% en este mercado. “Para lograr un crecimiento significativo, hemos puesto en marcha un programa de mejora genética y tenemos como objetivo estar entre los cinco principales competidores del mercado de maíz para 2030″, dijeron.
Nizio Giasson, manager en investigación de soja de GDM, indicó que actualmente el principal desafío reside en la transformación de los métodos tradicionales de mejora genética en un enfoque más predictivo. Este enfoque, explicó, implica la utilización de herramientas de inteligencia artificial, genotipado automatizado y técnicas moleculares biotecnológicas para prever el comportamiento genético de una variedad.
“El desafío es incorporar todas esas tecnologías para que el mejoramiento se torne más eficiente, que no requiera de tanto trabajo de experimentación a campo. También que nos permita una reducción de tiempo en el proceso de selección de variedades”, dijo.
El proceso desde que se hace un cruzamiento hasta que se lanza una nueva variedad ya tuvo una reducción importante. De 11 a seis años. Todos los años la empresa hace 3000 cruzamientos y se lanzan 30 a 35 variedades.
A nivel global, la firma, que este año va a invertir US$150 millones en Investigación y Desarrollo (I+D), trabajará en consolidar y mantener su posición en el competitivo mercado de la soja, algo que, como se subraya, “no es fácil” debido a que “es un sector altamente competitivo que demanda mucha inversión”. Por otro lado, en Estados Unidos la empresa tiene como objetivo alcanzar una participación del 8% en el mercado para 2025, siendo que actualmente posee solo el 1,7%.
Por su parte, en la Unión Europea GDM se encuentra enfocada en actuar en el mercado del girasol, lo cual representa una oportunidad de negocio nueva para la compañía que tradicionalmente se enfocó en soja, maíz y trigo. Además, la empresa tiene planes de expandir su presencia en el mercado del maíz en América del Sur. También continuar ampliando las actividades de Traytology, su división dedicada al descubrimiento de nuevos genes.


Se estableció que el 75 % del contravalor deberá ingresar al mercado libre de cambios, mientras que el 25 % restante será de libre disponibilidad; los detalles

A través del Decreto 443/2023, el Gobierno oficializó el dólar soja 4 que tiene como objetivo a la agroindustria. La medida establece un esquema que incentiva la compra de soja para aumentar el procesamiento de granos en las plantas.
Luego de una semana sin novedades y un mercado paralizado, el Gobierno dio a conocer la letra chica del anuncio. A diferencia de lo anunciado días atrás, la medida también contempla la compra de granos en el mercado interno. Habrá impactos en el precio.
“Logramos que se modifique el artículo para que entre también la compra en el mercado interno”, confió una fuente del Ministerio de Economía a Agrofy News sobre el alcance de la medida. La normativa contempla a quienes exportan soja, aceite de soja, pellets, harina de soja y biodiésel.
El Gobierno explicó en el decreto que el 75 % del contravalor de la exportación de las mercaderías indicadas, incluidos los supuestos de prefinanciación o postfinanciación de exportaciones del exterior, deberá ingresarse al país en divisas y negociarse a través del Mercado Libre de Cambios (MLC). El 25 % restante será de libre disponibilidad.
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Al analizar cómo quedaría el precio en el mercado interno, el especialista de fyo y profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, Dante Romano puntualizó que el 75 % del negocio tendría un tipo de cambio de $ 350. El 25 % restante iría al contado con liquidación.
Basándose en el cálculo de Romano, el analista explicó la semana pasada que el tipo de cambio CCL era de un valor de $ 770. Para esa evaluación, la cuenta arrojaría un tipo de cambio promedio de $ 455 por dólar. “Es un 30 % más que el oficial”, confirmó a Agrofy News la semana pasada
Por otra parte, sostiene que quienes adhieran al programa deberán liquidar las divisas que ingresen a través del MLC en determinados términos. Estos detalles todavía no fueron definidos y deberán ser zanjados por una normativa complementaria.
Tras la publicación del decreto, la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro Exportador de Cereales (CEC) destacó que no se trata de un dólar soja similar a los anteriores y, por lo tanto, no habrá una aceptación de manera conjunta. “Cada empresa decidirá individualmente si ingresa al esquema y de qué manera operará. Cada exportador tomará esa decisión sobre la base de sus necesidades de molienda”, comunicó la cámara.
Cabe destacar, que la liquidación no puede superar el plazo del 30 de septiembre de 2023. También alcanza a los supuestos de prefinanciación o postfinanciación de exportaciones del exterior o un anticipo de liquidación. Para estos puntos, deberán efectuar el 100 % de todas las divisas indicadas en el registro de la Declaración Jurada de Venta al Exterior (DJVE) hasta el 30 de septiembre de 2024.
El decreto también semana la condición de aplicación donde los sujetos adheridos que efectúen operaciones de exportación de mercaderías que requieran de Declaraciones Juradas de Venta al Exterior (DJVE) se consideran incluidas aquellas previas o posteriores a la fecha de entrada en vigencia de este decreto, aun sin estar perfeccionadas, así como la compraventa con precio en pesos “a fijar”.
En cuanto a las retenciones, se abonará una suma en concepto de adelanto, considerando la mitad del 75 %. El plazo que no podrá superar el 28 de septiembre de 2023, inclusive, considerando como base imponible el monto que surja de las divisas ingresadas y negociadas a través del Mercado Libre de Cambios.
“Dichas sumas, expresadas en moneda extranjera, deberán considerarse un Certificado de Crédito Fiscal aplicable, en un primer término, al pago del derecho de exportación o, en su defecto, podrá utilizarse a los fines de la cancelación de obligaciones impositivas de los sujetos adheridos a los términos del presente Programa”, estableció el decreto.
Parte de los ingresos al Estado en concepto de derechos de exportación, el Ministerio de Economía lo utilizará para financiar programas. Estos deberán tener como objetivo potenciar la cadena de valor agroindustrial.

La oficialización del nuevo dólar soja genera dudas sobre el impacto en los precios; reclaman tipo de cambio único y un mercado sin intervenciones

El Gobierno oficializó el nuevo dólar soja, luego del anuncio que realizó el ministro de Economía, Sergio Massa, hace una semana. El decreto, a diferencia de los programas anteriores, no establece un tipo de cambio diferencial, sino que dispone parte del valor exportado en libre disponibilidad del mercado de cambio, es decir, en contado con liquidación.
Esta medida generó rechazo de las entidades rurales. La dirigencia comparte la necesidad de un tipo de cambio único y un mercado sin intervenciones.
En este sentido, el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, comentó: “La publicación del decreto ratifica que, la instrumentación de estos anuncios, son un beneficio para el gobierno y la industria. No garantiza nada a los productores”.
Por su parte, el presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa, Horacio Salaverri, expresó a Agrofy News que cada resolución genera más inestabilidad y esta medida perjudica al mercado. “Ante la inestabilidad, lo mejor es vender lo mínimo”, sostuvo a la espera de cómo reacciona el mercado de granos.
El nuevo dólar soja establece que el 75 % del contravalor de la exportación de soja, harina, aceite y biodiésel deberá ingresar al país en divisas y negociarse a través del Mercado Libre de Cambios (MLC). El 25 % restante será de libre disponibilidad.
Esto quiere decir que los exportadores venderán el 75 % al tipo de cambio oficial de $ 350 y el resto al valor del contado con liquidación. A partir del decreto, se estableció que esta mejora de casi el 30 % se podrá utilizar para la compra de soja en el exterior y en el mercado interno.
Según analizó el especialista de fyo y profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, Dante Romano, para los valores de la semana pasada, la cuenta arrojaría un tipo de cambio promedio de $ 455 por dólar. Sin embargo, quedan resoluciones complementarias por salir. En este sentido, la incertidumbre por el mercado permanece.
En este punto, Pino comentó: “Esperemos que el mercado se normalice porque hace una semana que está paralizado y los productores necesitamos tener precios de referencia. Seguimos esperando medidas que beneficien de manera integral a todo el sector y no en beneficio de unos y detrimento de otros”.
Salaverri también habló del tema y mantuvo la recomendación que realizó ayer de mantener la mercadería. “Hay que ver cómo reacciona el mercado, pero la inestabilidad se mantiene”, sostuvo.
Además, habló de transición y la falta de poder político de este gobierno para realizar cambios profundos en lo que resta de la administración. Por este motivo, Salaverri apuntó: “Hay que vender lo justo y necesario hasta el diez de diciembre”.
Al igual que la SRA, la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro Exportador de Cereales (CEC) solicitaron la unificación cambiaria y la eliminación de las restricciones. “Vamos a ser realmente un país agroexportador que piensa en el beneficio integral y de cada uno de los sectores que conforman una gran cadena”, comunicaron las cámaras empresariales.



Los expertos señalan que las condiciones de calor continuarán junto con una escasa precipitación en el pronóstico..
Después de una semana de calor abrasador la semana pasada, la semana que finalizó el 2 de septiembre trajo algo de alivio al Cinturón del Maíz con temperaturas más frescas. Las temperaturas se mantuvieron más frescas de lo normal durante gran parte de la semana, pero el calor regresó a finales de la semana.

La precipitación fue escasa, con uno de los finales de agosto más secos en más de 30 años en el Cinturón del Maíz, según datos de WeatherTrends360. Como era de esperar, las condiciones de sequía se expandieron y empeoraron en gran parte de Iowa y el Medio Oeste Superior a finales de agosto de 2023.
Mirando hacia la primera semana completa de septiembre de 2023, que finaliza el 9 de septiembre, el calor regresa al Cinturón del Maíz. Según los pronósticos de WeatherTrends360, esta será una de las primeras semanas de septiembre más calurosas en más de 30 años en el Cinturón del Maíz. Se espera que un frente frío se desplace a mediados de semana, brindando cierto alivio y posiblemente algunas lluvias y tormentas, pero la probabilidad de precipitación podría ser ampliamente dispersa y las temperaturas más cálidas de lo normal se restablecerán rápidamente en la región. En general, se espera que la precipitación sea inferior a lo normal para el Cinturón del Maíz en su conjunto.
Con el calor de las últimas semanas, la condición del cultivo de maíz ha disminuido según los informes del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos. La humedad del suelo subyacente ha estado ausente durante gran parte de la temporada, pero afortunadamente, la falta de calor extremo a principios de verano ayudó a minimizar los problemas con el cultivo.
El calor tardío del verano ha causado cierta degradación en la condición del cultivo, sin embargo, la situación habría sido mucho peor si el calor hubiera ocurrido antes en el desarrollo del cultivo.
A medida que avanzamos hacia septiembre, la atención se centra en la cosecha. Se espera que las temperaturas por encima de lo normal continúen hasta mediados de septiembre y, debido a la falta de precipitación sustancial, debería haber pocos obstáculos a medida que comienzan las actividades de cosecha.


«Después de la sequía que transitamos en 2022, en esta nueva campaña si hay humedad, va a haber revancha, y va a ser una oportunidad para más agronomía y más maíz», anunció la gerente ejecutiva de Fertilizar Asociación Civil, María Fernanda González Sanjuan, quien encabezó la presentación de una jornada dedicada al maíz.
En primer término el titular de la consultora Agritrend, Gustavo López, trazó el escenario del «Mercado de granos y fertilizantes en la campaña 2023/2024», el cual -dijo- se desarrollaría con «precios sostenidos» dado una confluencia de factores externos, que van desde la mala condición de los cultivos estadounidenses por la sequía; la continuidad del conflicto entre Rusia y Ucrania; el fenómeno climático de El Niño que «puede tener efectos no deseados en regiones del norte de Brasil» y la alta demanda de choclos de parte de China.
En lo que hace al mercado interno, las ventas de maíz «se estancaron» y hubo una gran adhesión al dólar maíz que se desdibujó luego con la devaluación ocurrida tras las elecciones PASO. Resaltó que el productor está a la espera de que el Gobierno disponga de un nuevo «dólar soja», aunque «se desconoce cómo se aplicará».
A pesar de las buenas expectativas, López analizó que, según su análisis, el maíz va a cubrir una superficie menor a las 7.300.000 hectáreas estimadas por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (mencionó que podría ser entorno a las 6.8 millones de has) debido a que esta temporada «pesa la relación de precios favorable a la soja, que es de 1,8 frente a 1 de maíz». Por el cereal, que se mantiene en un «letargo» de 180 dol/tn, los productores «esperan precios más atractivos para vender», expresó.
A su turno, el presidente de Fertilizar AC, Roberto Rotondaro, habló del rol del diagnóstico que permita establecer la mejor estrategia de fertilización y dejó consejos de «cómo interpretar los diagnósticos de suelo para hacer las recomendaciones de fertilización».
Rotondaro llamó la atención por la baja realización de muestreos de suelo: solo el 30% de los productores lo está haciendo, aunque ponderó que el porcentaje viene creciendo de manera sostenida. El muestreo permite conocer la humedad y agua disponible y la cantidad precisa de los nutrientes esenciales que necesita el cultivo enfatizando en fósforo, nitrógeno, azufre y zinc «Si se cubre esa necesidad nutricional aseguramos un rendimiento cercano al máximo», graficó. «Para hacer 10 toneladas de maíz se requieren de 193 kilos de nitrógeno; 165 de potasio; 35 kilos de fósforo; y 35 kilos de azufre».
Rotondaro dijo que el fósforo (P) tiene relación directa con el rendimiento según su disponibilidad en el suelo: cuando el nutriente se encuentra por debajo del umbral de 14 a 18 partes por millón (ppm), la magnitud de la respuesta a la aplicación de fertilizante es alta; si hay más de 18, ppm la probabilidad de una respuesta será menor.
Pero «el 70% del área agrícola está por debajo del umbral». Además, definió al P como «una caja de ahorro» por ser un nutriente «poco móvil». En el caso del Nitrógeno (N) es un nutriente «móvil» que se aplica de acuerdo a «la expectativa de rinde» de la campaña, al igual que el azufre (S), el cual recomendó usar dado que «es relativamente barato» y permite balancear y hacer más eficiente la nutrición.
Finalmente, el zinc (Zn) es un micronutriente cuya deficiencia apareció hace pocos años y debe aplicarse cuando el umbral sea menor a 0,9 a 1,2 ppm.
Para la campaña maicera, que comenzará en las próximas semanas -y cuando se habla de una menor necesidad de aplicación de fertilizantes dado que «por efecto de la sequía hubo menor extracción»-, Rotondaro aclaró que las últimas mediciones arrojaron que «el contenido de nutrientes viene bajando y se encuentra en niveles similares a los promedios históricos».
Luego, María Fernanda González Sanjuan se refirió al mercado y remarcó que en 2022 el uso de fertilizantes decreció por primera vez, desde el año 2015, así como también que la dosis utilizada en maíz ha registrado, en promedio, un aumento del 50% desde ese mismo año, según se trate de siembras tempranas o tardías.
Además, resaltó que el maíz «se consolidó en la rotación y sostiene su intención de siembra» porque en los últimos años «gracias a la tecnología, a la genética y a la fertilización se transformó en un cultivo más versátil, ya que amplía su ventana de siembra y tiene mayor estabilidad de rendimientos». Como ejemplo, mencionó la tecnología Bt, los nuevos híbridos, la mejora sustancial de la aplicación de nutrientes, etc.
Para este ciclo, dijo que la relación insumo/producto -la cantidad de kilos de maíz que se necesita para comprar un kilo de fertilizante- es sensiblemente mejor que la de la campaña 2022, «aunque aún por encima del promedio de los últimos años», señaló.
La jornada la cerró el coordinador técnico de Fertilizar AC, Nicolás Rouillet, quien explicó que actualmente en Argentina existe una brecha del 54% de rendimientos entre el potencial productivo en secano y el rendimiento promedio obtenido actualmente para maíz. Esa brecha se debe principalmente a manejo, siendo la adecuada nutrición un factor clave para cubrirla. «Si se mejoran los rindes hasta un 80% del potencial, se podría pasar de 51 a 78 millones de toneladas en la misma superficie producida», afirmó.
Rouillet presentó resultados de 24 ensayos en la región pampeana a lo largo de 7 campañas, en donde se midieron 1- tratamientos sin fertilizar (control), 2- tratamientos con la fertilización promedio usual de cada zona, 3- tratamientos con una recomendación de nutrición en base a expectativa de rendimientos medios, tomando como diagnóstico de base el análisis de suelo y 4- tratamientos apuntando a altos rindes, que implican reconstrucción de la fertilidad y aporte de micronutrientes. Entre el control y la estrategia promedio de nutrición (1 y 2) se dan brechas de 13%, pero de ahí salta al 18% cuando se apunta a una aplicación para un alto rendimiento (de 2 a 4). «En todos los sitios vemos respuesta a la fertilización».
«La brecha de rendimientos se incrementa a medida que avanzamos en el tiempo. Nuestros suelos se degradan y el requerimiento de nutrientes para cumplir las demandas nutricionales de los cultivos es mayor», dijo, afirmando que la estrategia de nutrición balanceada permite cosechar más kilos de grano sin degradar el sistema.
Además, el ingeniero agrónomo remarcó que la mejor nutrición del cultivo hace más eficiente el uso del agua y su contribución porcentual «es mayor en sitios de menor potencial productivo». Finalmente señaló la importancia del análisis de suelo como herramienta fundamental en la toma de decisiones.


Tras llegas a cotizar a cerca de $1.000 el kilo vivo, los valores de novillitos y vaquillonas bajaron y se estabilizaron alrededor de los $850. Este descenso, 15 días después de la disparada le da la razón a una frase común, entre los operadores del negocio ganadero que, respecto del precio de la hacienda vacuna y su posterior traslado a los mostradores, sostiene que “el límite lo pone la calle”.
De acuerdo con el Mercado Ganadero de Rosario (Rosgan), la fuerte suba de valores que registró la hacienda en el Mercado Agroganadero de Cañuelas (MAG) comenzó a encontrar un freno en los valores que se trasladan al público en góndolas y carnicerías.
En menos de un mes -en el primer remate del MAG luego de las PASO-, vaquillonas y novillitos se dispararon y llegaron a casi $1.000/kg vivo. “Parte de esta suba responde al retraso de valores que venía sufriendo la hacienda en los últimos meses y parte, obviamente, refleja el efecto de la devaluación del peso luego de las elecciones primarias”, dijeron desde el Rosgan.

Para atrás. Paralelamente, el ganado de consumo pasó de $680 a $950/kg vivo el kilo, situación que se trasladó a los mostradores de las carnicerías y las góndolas de los supermercados. La devaluación dificultó que los consumidores avalaran estas subas y los valores tuvieron que retroceder en los corrales del MAG.
En este contexto, el precio de la media res que llegan a las carnicerías también sufrió vaivenes. Según operadores del negocio ganadero consultados por Infobae, en plena suba de la hacienda, el kilo de media res llegó a superar los $2.000.
A partir de las bajas de la hacienda en el MAG, también comenzaron a venderse a las medias reses a carniceros con rebajas de hasta $200 por kilo. Por este motivo, en muchas carnicerías donde el kilo al público había superado los $3.000, bajaron hasta llegar a los $2.600.
Pesadez. Al respecto, el Rosgan reporte de noticias semanal indicó que “en los últimos días se ha observado una especie de movimiento rebote (hacia abajo) en los valores de la hacienda en pie, ante la pesadez de las ventas”, precisó.
De los $950/kg vivo a los que llegó a venderse la hacienda en los últimos días, en las últimas horas los valores comenzaron a estabilizarse en torno a los $850 para novillitos y vaquillonas.
Pese al impacto de estas oscilaciones, en el Rosgan consideran que si se miden contra el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC, los valores de agosto solo corresponden a una corrección que permitió compensar el retraso que la actividad tenía desde fines de 2022.
Consumo en baja. Además, consideraron que “en este contexto de presupuestos acotados y elevada inflación, es altamente probable observar una caída en el nivel de consumo, que contribuya a frenar aún más la suba de precios, incluso en un escenario de menor oferta de carne, como el que comienza a plasmarse”.
Paralelamente, un dato que llamó la atención del Rosgan fue la moderada caída que, entre julio y agosto, se registró en los stocks de los “feedlots”, que no superó el 2%.
Retención. “Ante la suba del precio del ternero, muchos ‘feedlots’ optan por retener y seguir cargando kilos a la hacienda encerrada, en lugar de tener que reponer ese ternero a una relación que actualmente resulta un 20% más cara”, señalaron.
Por otra parte, las últimas lluvias, también permitirán a los invernadores soportar una mayor carga en sus campos. Así, tanto en los corrales de engorde como en los campos ganaderos, todo parece indicar que habrá una mayor retención de animales, situación que podría presionar sobre la oferta de carne en los próximos meses, con su correlato en los precios de la hacienda y de los cortes vacunos al público.
El “Programa de Aporte de Nutrientes 2023” contempla el acompañamiento de hasta 5000 kg de urea para quienes hayan sembrado hasta 150 hectáreas de trigo o maíz en la campaña 2022/23 en zonas declaradas en emergencia agropecuaria.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación informa que se oficializó hoy el “Programa de Aporte de Nutrientes 2023”, que destinará 30 millones de dólares para la adquisición de urea fertilizante con el objetivo de acompañar a las y los pequeños y medianos productores de trigo y maíz en lograr mayores rendimientos, más proteína en grano y reposición de nutrientes a los suelos.
El Programa beneficiará con la asignación de hasta 5.000 kg de urea a aquellos productores y productoras que hayan sembrado hasta 150 hectáreas de trigo y/o trigo candeal y/o 150 hectáreas de maíz para la campaña 2022/2023, en una zona declarada en emergencia agropecuaria entre el 1 de mayo de 2022 y el 31 de enero de 2023 respecto del trigo, y entre el 1 de agosto de 2022 y 30 de junio de 2023 respecto del maíz; además de declarar que para la campaña 2023/2024 han sembrado trigo y/o asumen el compromiso de siembra de maíz.
El Secretario Juan José Bahillo destacó “la iniciativa del ministro de Economía, Sergio Massa, para acompañar a las y los pequeños y medianos productores con la inversión en fertilizantes para mejorar los rendimientos de los cultivos, así como también la adecuada reposición de nitrógeno y materia orgánica al suelo”.
El Programa funcionará en el ámbito de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, que tendrá a su cargo lo relativo a la recepción de las solicitudes, la determinación de las personas beneficiarias y sus beneficios correspondientes; y de la Secretaría de Planificación del Desarrollo y la Competitividad Federal, quien efectivizará el suministro del fertilizante a cada persona beneficiaria.
En tanto que los beneficios individuales serán determinados sobre la cantidad de hectáreas sembradas por cada persona beneficiaria en la campaña de trigo y maíz 2022/2023, según los datos obrantes en el Sistema de Información Simplificado Agrícola (SISA).
El Gobierno invertirá hasta U$S 30 millones en este plan, destinado a productores que tengan como máximo 150 hectáreas de trigo o maíz, y que estén en zonas declaradas en emergencia.

Después de más de una semana desde que el ministro de Economía, Sergio Massa, realizó anuncios para el agro, finalmente comenzaron a transformarse en medidas concretas. La primera de ellas: la decisión de regalarles fertilizantes a los pequeños productores.
Este lunes, el Gobierno publicó en el Boletín Oficial la resolución que crea el “Programa de Aporte de Nutrientes 2023”, con el fin de “brindar apoyo a pequeños y medianos productores de trigo y maíz para el incremento de las dosis medias de fertilización nitrogenada que aporten mayores rendimientos, más proteína en grano y reposición de nutrientes a los suelos”.
“Fomentando así un incremento sostenible en los rendimientos y calidad del grano obtenido, mediante el suministro de una cantidad determinada de urea fertilizante”, señala el texto normativo.
El Ministerio de Economía destinará hasta un máximo de U$S 30 millones para comprar urea para quienes resulten declarados beneficiarios.
Pero hay una aclaración inicial muy importante: no podrán acceder todos los productores que se inscriban. Una vez agotado el cupo, las solicitudes que queden sin atender, serán rechazadas, aun cuando cumplieran con los requisitos establecidos, establece la normativa aprobada por la cartera que conduce Massa.
En concreto, “se pondrá a disposición de cada beneficiario la cantidad de hasta 100 kilogramos de fertilizante urea por hectárea registrada en el SISA, para la campaña 2022/23, para los cultivos de trigo y/o trigo candeal y/o maíz, con un tope máximo de 5.000 kilos o del remanente del cupo total en caso que éste resultare inferior”, expresa la resolución.
Y agrega: “La determinación del beneficio individual será efectuada observando el orden de presentación asignado por el sistema de carga de la solicitud”.
Para poder ser beneficiario, hay que cumplir los siguientes requisitos:
