Días atrás hemos visto y escuchado absortos, una alocución pronunciada por la Sra. Hebe Pastor de Bonafini, en donde entre varias consideraciones de distinto tono, hacía completa incitación a quemar campos de soja y a probar armas con niños hijos de políticos, aguardamos el tiempo prudente para una rectificación y pedido de disculpas, porque quizás la senilidad puede confundir a las personas y hacerlas decir cualquier cosa, sin embargo esta nunca llegó.
Resultan, predelictuales, dichas declaraciones que no hacen otra cosa que mostrar el odio que aún anida en el alma de algunas personas y que se permiten exponerlas con total desparpajo, sabiendo de antemano que no serán castigadas por la justicia, porque no es ni la primer vez ni distinto mensaje a el que nos tiene acostumbrados, diatribas gratuitas, amenazas, ofensas, descalificaciones, insultos, escraches, forman parte de la cultura política social de esta mujer, que junto a un grupo reducido de estultos aplaudidores, siembran de rencor y violencia nuestro país.