«Sin producción no habrá con qué recuperarse», lamentó una productora cuyo campo fue arrasado por el fuego. Apuntó hacia las autoridades: «Nos conocemos todos, tenés que levantar el teléfono». Hay más de 83.000 hectáreas quemadas.

La historia lamentablemente se repite, pero cada vez con mayor crudeza. En el oeste y el sur de la provincia de La Pampa, los incendios rurales y forestales avanzan y ya dejaron una marca profunda en el entramado productivo.






destinada a vuelos de entrenamiento y a actividades abiertas a la comunidad, constituyéndose como un eje central para el fortalecimiento y la promoción de la actividad aeronáutica en Saladillo y la región.

















