La necesidad de generar liquidez en un contexto financiero y climático restrictivo es la razón que llevaría a una nueva reducción del stock de vientres bovinos durante el próximo año. La conclusión es parte de una nueva edición del Outlook Ganadero que organizó esta semana el Consorcio Regional de Experimentación Agrícola.
En las condiciones actuales se prevé para 2020 una caída superior al cinco por ciento de la cantidad de vacas respecto de 2019, proceso que, si llegara finalmente a consolidarse la presencia de una sequía estival significativa en la mayor parte de la zona pampeana argentina, podría profundizarse, advierten desde la entidad.